lunes, 22 de julio de 2013

Canto a Omaña (León)



  Turismo Comarca de Omaña (León)


Comarca de Omaña




" Si nos preguntas de dónde somos
responderemos con elegancia:
somos de Omaña, somos de Omaña
bonita tierra de la montaña.

Allí se bebe, allí se fuma
no se trabaja y se vive bien,
somos de Omaña, somos de Omaña
bonita tierra de la montaña.

Si la quieres conocer sube al Cueto de Rosales
y verás Omaña con sus montes y sus valles
somos de Omaña, somos de Omaña 
bonita tierra de la montaña

Yo no sé dónde empieza Omaña y dónde puede acabar
pero si vas Omaña en la gloria tú estarás.
Somos de Omaña, somos de Omaña
bonita tierra de la montaña.

Un abrazo doy a Omaña, quisiera recorrerla entera
me voy a subir al viento y en un vuelo allí me lleva
Somos de Omaña, somos de Omaña 
bonita tierra de la montaña

Todos los pueblos de Omaña en mi corazón los llevo
porque son algo muy grande y sobrepasan lo bello
Somos de Omaña, somos de Omaña
bonita tierra de la montaña"
                 
Canto a Omaña.



Cuando un grupo de omañenses se reúnen, cantan y bridan por Omaña con esta canción. Y aunque la letra dice "no se trabaja", los omañenses son gente trabajadora y tenaz. Por algo, los romanos los llamaron Homus Manium (hombres-dioses), definiendo el carácter resistente de este pueblo.





















Omaña limita al Norte con Laciana, Babia y Luna. Al Sur y al Oeste con El Bierzo y al Este con Luna y la Ribera.



Patrimonio cultural

Las gentes de Omaña, han puesto afán en trasmitir a sus descendientes la riqueza cultural de esta comarca  a través de tradiciones, cuentos, leyendas, canciones y romances.

Era costumbre, en los fríos y largos inviernos, reunirse los vecinos en la casa de uno de ellos para comer, beber, contar historias, leyendas y cuentos. A estas reuniones se les llamaba el filandón (el hilandón), pues mientras se conversaba, las mujeres iban hilando con las ruecas y los husos.

Otra forma de trasmisión era el calecho,  una reunión que se hacía en las eras de los pueblos y con la misma finalidad de contar sucesos e historias.

Las leyendas son numerosas en Omaña. Las hay de dos tipos: las marianas que hacen referencia a apariciones de la Virgen y las de hechos históricos. Dentro del primer grupo está la de La Virgen de Pandorado; cuentan que un pastor se encontró la imagen de una Virgen, ésta le pidió que le construyera en ese mismo lugar una ermita. El pastor llevó la imagen al pueblo y fue colocada en  la iglesia parroquial. La imagen de la Virgen desaparecía y volvía a aparecer en el lugar donde había elegido que se alzara la pequeña iglesia. Ante estos hechos, los habitantes del pueblo decidieron construir la ermita en el sitio que les había señalado.

El nombre de Pandorado fue posterior. Un año de sequía, los vecinos temían por sus cosechas y  le pidieron a la  Virgen que les enviara lluvias para poder dar pan a sus hijos. Las lluvias llegaron, y el trigo y el centeno creció hasta ponerse dorado.

En cuanto a los cantos, era una tradición cantar a los novios mientras se les acompañaba camino de la iglesia, los llamados cantos de boda. También se cantaba en las fiestas de los pueblos, en las romerías...
Estas canciones han ido pasando de generación en generación y hoy forma parte de la cultura oral de esta comarca.

Interesante es también la administración de los pueblos de la comarca. Estaba tradicionalmente basada en el concejo abierto. Practicaban una democracia natural, forjada por el uso y la costumbre, en la que todo el pueblo participaba. Primaba el interés de la comunidad sobre el individual. Se reunían en los atrios de las iglesias y decidían, entre todos, sobre el uso de las tierras comunales, del agua, el reparto de leña; elegían pastores, hacenderas (para reparar caminos, puentes...); juzgaban y multaban a quién no hubiese cumplido las ordenanzas.

El concejo omañés, contó con privilegios y cartas de reyes, franquicias de libertad y vasallaje, aunque no siempre fueron respetadas por los señores.


Patrimonio arquitectónico

En la arquitectura destacan las iglesias: la de Pandorado (siglo XVII), la del Carmen de Murias de Paredes... los puentes: el de Barrios de la Puente, el de Murias de Paredes, el de Posada de Omaña... y los molinos.


Iglesia Pandorado
Molino de Murias de Paredes

Puente romano. Murias de Paredes






Patrimonio natural

Es un gran valle con mucha vegetación. Predomina el relieve poco accidentado, de montañas y colinas moderadas pero con algunos picos de elevada altura como es el caso del Alto de la Cañada (2.154 mts.), el Tambarón (2.136 mts.), el Puerto de la Magdalena (1.434 mts.).
  
Abunda los prados destinados a pasto, que comparten paisaje con bosques de robles, abedules, chopos, sauces, alisos y enebros.

Entre las especies animales se encuentran jabalíes, corzos, lobos ibéricos, águilas reales, halcones peregrinos y perdices pardilla. En el río Omaña y sus afluentes abundan las truchas y existen poblaciones de aves acuáticas como el ánade azulón, la focha común o la garza real.
A destacar la presencia de especies amenazadas como el oso pardo y el urogallo.

Las comarcas de Omaña y Luna son desde el año 2005, Reserva de la Biosfera. Se trata de una de las reservas que proyecta ser la Gran Reserva de la Biosfera del Cantábrico.


Río Omaña









La economía de esta zona se basaba en la agricultura y la ganadería. Los productos de la huerta se destinaban al autoconsumo y la ganadería era la principal fuente de ingresos. Hoy el sector ganadero sigue siendo el sustento principal para estas poblaciones.

En las comarcas de Babia y Omaña se cría el caballo percherón. Apreciados ejemplares, destinados para las labores del campo, competiciones y clases de equitación.
El caballo percherón es una raza equina que procede de la provincia francesa de La Perche. Se caracteriza por fuerza y corpulencia, así como por su belleza y estilo.

En la segunda mitad del siglo XX, la minería se convierte en una actividad importante que logra frenar un poco la despoblación. Pero a finales del siglo XX, este sector entra en crisis.

Actualmente, el turismo rural y la energía eólica son una fuente más de ingresos en estos municipios.



Caballos percherones





Y pasear por los caminos de Omaña es la mejor opción para disfrutar de los bellos paisajes que ofrece esta comarca. Respirando aire puro, dando agrado a los sentidos, reencontrando la tranquilidad y saboreando el paso lento de las horas.

Omaña nos sorprenderá con unas bonitas imágenes en cualquier estación del año, en esta ocasión era otoño y la montaña lucía un manto verde, salpicado de ocres, naranjas, alberos, amarillos...

Y para disfrutar de unas vistas panorámicas y espectaculares, ya lo dice la canción: "sube a Cueto Rosales (1.557mts.) y verás Omaña con sus montes y sus valles". Otro sitio para contemplar toda la belleza de la comarca es desde el Puerto de la Magdalena.



Puerto de la Magdalena
Vistas desde Cueto Rosales





Gracias a Hans de "El Holandés Errante" por empezar la canción. Y a  "Omañenses por el mundo" por completarla.





4 comentarios:

  1. Enhorabuena por el artículo, las explicaciones y las bellísimas fotos. Recuerdos y abrazos desde Samario. Oscar (el de Celina).

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  2. Gracias Oscar. Las explicaciones y la canción me las dieron los omañenses y alguna guía de turismo. Y las fotos son bellisimas porque tenéis unos otoños así de bonitos por esas tierras. !!!! Que ganas tengo de volver !!! Un abrazo Oscar.

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  3. ..me gusta esta tierra dura y bella...

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    1. Sí Samier, esta tierra gusta a todos, autóctonos y visitantes. Y muy añorada por los Omañenses que están lejos de ella. Bella, muy bella

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