lunes, 25 de noviembre de 2013

Orense/ Ourense



" [...] Astros, fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
sin ellos cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos."


Rosalía de Castro





Turismo Orense


La provincia de Orense, así como toda Galicia, estuvo ocupada por los pueblos celtas que se agrupaban en castros. En los alrededores de la ciudad de Orense encontramos los de San Tomé, Vadegola y Oira. Aunque fueron los romanos los que fundaron la ciudad en torno a las Burgas.


Las Burgas son unos manantiales de aguas termales con muchas propiedades terapéuticas. Brotan a una temperatura de 60º a 70º con un caudal de 300 litros por minuto. Fueron construidas por los romanos y probablemente dieron nombre a la ciudad, pues podría proceder del latín  "auriense" ciudad de oro, o "aquae aurente" aguas abrasadoras.
 
En el centro histórico de la ciudad nos encontramos las Burga de Arriba y las de Abajo.


Piscina termal de granito del siglo I d.C. su función era religiosa con unos poderes curativos concedidos por los dioses. Se reforma en el siglo II d.C para construir baños termales.



 Detalles de los restos arqueológicos encontrados durante las excavaciones.Se encontraron varias aras romanas algunas de ellas en honor a las Ninfas del manantial.





Piscina termal de las Burgas



Las Burgas de Arriba son las más antiguas, son del siglo XVII y su estilo es popular


Las Burgas de Abajo fueron reconstruidas en el siglo XIX, adoptando el estilo neoclásico que conservan actualmente.


De los caños brota agua a temperatura superior a los 60º.  Cuentan que antiguamente, las mujeres venían a la fuente a escaldar las aves para pelarlas mejor.



Manantial de las Burgas de Abajo

  
Las Burgas fueron declaradas en 2007 Bien de Interés Cultural por la Xunta de Galicia.

Éste puede ser el inicio de la ruta de la termas. Es un recorrido de unos 14 kilómetros que tienes la opción de hacerlo en un trenecito que sale desde la plaza del ayuntamiento, dura unos 45 minutos y hace paradas en tres termas. O por tu cuenta, parando en las que más te agraden.

Las primeras termas que nos encontramos en el margen derecho del río son los Baños de las Chavasqueira, con piscinas al aire libre, entrada gratuita y que permanecen abiertas durante todo el año. Sus aguas tienen propiedades medicinales. Junto a estos baños, se encuentra el Balneario de Chavasqueira, de estilo japonés construido en piedra y madera, se pueden realizar circuitos termales basados en la filosofía Zen. Este balneario, en algunas temporadas, está abierto hasta altas horas de la madrugada.

En la siguiente parada, llegamos a  la fuente de Tinteiro, fuentes termales, de uso gratuito, cuyas aguas manan a una temperatura de 46º y son  recomendadas para las enfermedades de la piel. 

Seguimos por el margen derecho del río y nos encontramos las piscinas de Muiño das Veigas , gran piscina termal al aire libre, uso gratuito y con una zona recreativa.

Y terminamos la ruta de la ribera derecha del Miño en las Termas de Outariz. Sus aguas manan en dos puntos diferentes y en uno de ellos se puede ver como brota por la fisura de la roca. Se recomiendan para tratar la artritis y el reúma.

Volviendo al margen izquierdo del río, llegamos a las últimas termas del recorrido. Ubicada en la parroquia de Sta. María de Reza, en el Paseo de las Ninfas, está la Fuente de Reza. Se trata de una veta de agua que cruza el río de forma diagonal.


Y dejamos el agua para seguir con la piedra. Que como dice el dicho: "Tres cosas hay en Ourense que no las hay en toda España: el Santo Cristo, el Puente Romano y las Burgas hirviendo el agua"

Puente Romano:  construcción emblemática de la ciudad. Construido por los romanos en el siglo I, fue restaurado en el XII con un estilo medieval y posteriormente en el siglo XVII se volvió a modificar construyendo la Ermita de los Remedios.
Orense es llamada la  ciudad de los puentes. Entre tantos como atraviesan el río, destacar el Puente Nuevo construido en 1918 y el Puente del Milenio construido en 2001 con un estilo muy moderno.
Y para que los trenes crucen el río Miño en 1958 se construyó el viaducto.

La Catedral: construida sobre los restos de un antiguo templo suevo en el año 572. Restaurada en el siglo XII y XIII por lo que su estilo es un románico tardío con  influencias cistercienses. Es uno de los monumentos de mayores dimensiones del románico español. 
Destaca el colorido pórtico del paraíso, el cimborrio gótico y la capilla del Santo Cristo que según cuentan  la imagen del  Sto. Cristo es tan real que le crece el pelo y la barba, por lo que un barbero tiene que retocarle cada cierto tiempo.

La Iglesia de Santa María Naí: Templo barroco del siglo XVIII. Emplazada sobre la primera catedral de la ciudad, de la que se conservan algunos restos como las columnas de la parte superior de la fachada. Destaca la escalinata de la fachada principal.

La Iglesia de San Francisco, Construida en el siglo XIV en  lo alto de la ciudad, fue trasladada piedra por piedra al Parque de S. Lázaro en el año 1929. Tiene una fachada muy bonita con una portada de triple arquivolta, con 3 columnas a cada lado y en una de ellas se representa a un gaitero.

El Palacio de Oca de Valladares, el Palacio Episcopal, el Mercado de Abastos, la Plaza Mayor...son otros de los edificios y construcciones que debemos visitar.


Plaza de Abastos

Iglesia de Sta. María de Naí

 Puerta románica  de la catedral

Entrada occidental de la catedral.















Iglesia barroca de Sta. Eufemia. Construida entre los siglos XVII y XVIII.



La Plaza Mayor, porticada y con el suelo inclinado. En el centro el Ayuntamiento y a la derecha el Palacio Episcopal.

Y desde esta plaza podemos iniciar la ruta gastronómica orensana. Subiendo hacia la catedral, por las calles peatonales, llegamos a la zona de bares y restaurantes.
 
Orense, al no tener costa, ha basado su gastronomía en una cocina más de tierra que de mar. Aun así, las cartas tienen una gran variedad de pescados y mariscos, destacando el pulpo a feira, la merluza a la gallega, vieras, zamburriñas...En cuanto a la carne, la ternera es exquisita y las formas de cocinarlas muy variadas. 
El lacón con grelos, los potes, los caldos, las empanadas... son muchos de los platos con los que podemos deleitarnos, regándolos con un vino de la Ribeira Sacra o un albariño. Un rico postre casero: filloa, arroz con leche... y para rematar una copita aguardiente u orujo.



PD: No olvidéis de echar en la maleta un bañador para disfrutar en pleno casco antiguo de las aguas termales. Un placer de dioses!!!!!

                                           
 
 
 
 
 

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