jueves, 5 de junio de 2014

San Martín de Trevejo. Sierra de Gata (Cáceres)




" Vivir sencillo, apreciando tantos goces inadvertidos por muchos, los cotidianos milagros de respirar, calmar la sed, oler la rosa y ver una diosa en ella o unas alas en el crepúsculo de oro y malva ."

Monte Sinaí. José Luis Sampedro




S. Martín de Trevejo



Turismo S. Martín de Trevejo. Sierra de Gata (Cáceres)



S. Martín de Trevejo es un pintoresco pueblo que no pasa inadvertido para el viajero. Situado en un entorno privilegiado a los pies del monte Jálama, destaca por su arquitectura popular, los regatos de agua "regateras" que bajan por sus calles, su bosque de castaños y su singular lengua, el mañegu, una derivación del dialecto A fala.



Arquitectura popular en S. Martín de Trevejo

Las casas de S. Martín de Trevejo están levantadas a tres alturas; en la primera planta los muros son de piedra y cuenta con unos peldaños llamados "poyos" para facilitar el acceso a la vivienda; la segunda planta y tercera planta están construidas con adobe y entramados de madera.
En la segunda planta sobresalen hacia la calle unas vigas de madera llamadas  "tozones" cuyos bordes conservan tallados un rostro por cada hijo que tenía el propietario de la vivienda.

Por la buena conservación de su arquitectura tradicional, fue declarado "Bien de Interés Cultural" en la categoría de Conjunto Histórico.

Arquitectura popular de S. Martín de Trevejo. Sierra de Gata (Cáceres)







"Regateras" por las calles de S. Martín de Trevejo
Los  tres "tozones" de esta vivienda indican que sus dueños tenían tres hijos.



En algunas viviendas, los dinteles de granito de las puertas tienen labradas figuras que representan los oficios de sus antiguos dueños.


Correos

Zapatero






S. Martín de Trevejo también conserva estas históricas construcciones:


La Plaza Mayor de S. Martín de Trevejo es muy peculiar por sus edificios porticados y la torre del campanario del S. XVI.

La Torre-Campanario se levanta en uno de los ángulos de la plaza. Su puerta está casi escondida por una de las columnas de los soportales. Es el único elemento que se conserva de una primitiva iglesia que había en la plaza.

La iglesia de S. Martín de Tours, construida en el S. XVII y con la peculiaridad de que su Torre-Campanario se encuentra separada de ésta por varias calles.




Torre- campanario






































Paseando por sus calles, pudimos constatar el habla peculiar de los habitantes de S. Martín de Trevejo: "el mañegu", una mezcla de portugués, gallego y leonés.






De la fundación de S. Martín de Trevejo se sabe poco. Por el nombre del pueblo, que hace referencia a un santo que vivió en estas tierras en el S. IV, se considera que su origen pudo estar en ese siglo.

En 1142 Alfonso VII toma la ciudad de Coria y su hijo Fernando se encarga de repoblar esta comarca con gentes del antiguo reino de León y Galicia. Con esta repoblación nació la curiosa lengua del valle.



Castañar de Ojesto


La visita a S.Martín de Trevejo continuó por un antiguo camino empedrado que nos llevó a conocer uno de los mayores castañares de Extremadura con algunos ejemplares de castaños centenarios.

Este camino parte de S. Martín de Trevejo y llega a  la zona más alta del Puerto de Sta. Clara.

En los primeros metros, el ascenso es bastante pronunciado pero se compensó con las estupendas vista hacia el valle y con el olor a pino y jara.


San Martín  de Trevejo


El camino entre pinos piñoneros, huertas y olivares, nos condujo hasta unas bonitas praderas. Y a partir de ahí, una larga alfombra de hojas secas nos guió por el fantástico Castañar de Ojesto.




Castañar de Ojesto


Castañar de Ojesto



Bajo la mágica protección de uno de los castaños centenarios, superviviente a plagas e incendios, hicimos una parada para saludar y fotografiar al abuelo castaño. ¡¡¡ Cuántas historias nos habría contando...!!!


Abuelo castaño




Castaño centenario en el castañar de Ojesto.

Primavera por el Castañar de Ojesto




Continuamos la ascensión al Puerto de Sta. Clara, comprobando como iba cambiando la vegetación. 
Fuimos despidiéndonos de castaños, acebos y hayas, para encontrarnos con magníficos ejemplares de robles, en este bosque de cuento.





Otros pueblos de Sierra de Gata en este enlace:

Sierra de Gata





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