domingo, 4 de enero de 2015

Baños de Zeid o del Ángel. Toledo


"Por cierto que es muy asombroso que una ciudad tan hermosa como la tuya carezca de hammams, cuando nada en el mundo hay tan excelente para embellecer y hacer las delicias de una ciudad! ¡En verdad ¡oh rey del tiempo! que el hammam es un paraíso de la tierra!" 

Las mil y una noches




Hammam de Zeid o del Ángel (Toledo)



Los hammams o baños árabes fueron una herencia de los baños romanos y estos, a su vez, de los  griegos, aunque adaptándolos y mejorándolos gracias a los avanzados conocimientos de ingeniería que tenía esta civilización. Cuando los árabes llegaron a la península quedaron fascinados por el modelo de termas romanas y lo imitaron, extendiéndolo por todo el mundo islámico.

La higiene del cuerpo era considerada un acto de purificación religiosa. Sin embargo, el hammam era también un lugar de descanso, de negocios y de relación. Había hammams modestos y gratuitos para todos los públicos, otros más lujosos destinados a las familias con más recursos y hammams privados en los hogares de los más ricos.
Al hammam todos tenían acceso: mujeres y hombres, jóvenes y ancianos, ricos y pobres, musulmanes, judíos y cristianos. Se fijaban turnos muy rigurosos para que hombres y mujeres no coincidieran, normalmente las mujeres por las mañanas y los hombres por las tardes, o días alternos para cada sexo. Cristianos, musulmanes y judíos compartieron los baños públicos hasta su prohibición por Alfonso X, el Sabio



Turismo Toledo. Baños árabes de Zeid o del Ángel


La hermosa ciudad de Toledo, Tulaytula como la llamaron los árabes, tuvo muchos hammams, aunque hasta nuestro días solo han llegado ocho, siendo los Baños del Ángel los que se conservan en mejor estado.

Los baños árabes del Ángel se encuentran en el barrio de la judería, hoy se accede a ellos por la calle del Ángel aunque la entrada original estuvo en la sinagoga de Santa María la Blanca para dar servicio de purificación a los sefardíes antes de los actos religiosos. Este dato es un ejemplo de la pacífica convivencia que hubo entre judíos y musulmanes en la ciudad de Toledo.







Calle del  Ángel


Los Baños de Zeid o del Ángel fueron construidos en el S. X y mantuvieron sus funciones hasta la reconquista, a partir de entonces fueron cayendo en desuso pues el hábito de limpieza no estaba tan extendido entre los cristianos, y la religión cristiana también rechazaba los baños tanto por el acto impúdico del desnudo como por tratarse de centros de reuniones donde se hablaba de la vida política y social de la ciudad.

Con la prohibición del uso de los baños públicos, el edificio que ocupaban los Baños del Ángel tuvo otras funciones: aljibe, cuadra, carbonera, trastero... Durante el periodo de la Segunda República se inician las obras de restauración y mantenimiento pero quedan paralizadas con la Guerra Civil.
Actualmente, la sala fría y la templada están ocupadas por un establecimiento hostelero y a la caliente y al hipocausto solo se accede tras concertar visita guiada y gratuita con el Consorcio de Toledo.


DISTRIBUCIÓN DEL HAMMAM


El hammam del Ángel, como todos los hammams, seguían una disposición similar a los baños romanos: entrada y vestuario, sala fría, sala templada, sala caliente y el hipocausto (sistema de calefacción en el suelo).
Los materiales utilizados en los baños árabes eran más modestos que los utilizados por los romanos. Para la decoración de las paredes, los musulmanes preferían el color rojo y el blanco que junto con la luz tamizada que entraba por las claraboyas con formas de estrellas y las esencias utilizadas para perfumar debían crear un ambiente muy acogedor.

En los hammams se hacia sudación en seco y de vapor, alternando con baños calientes y fríos, también disponían de personas que ofrecían servicios de peluquería y masajes.

Entrada y vestuario de los Baños del Ángel
Columna original en la sala caliente


La sala templada era la más amplia pues era donde más tiempo permanecían los bañistas



La sala caliente tenía dos bañeras revestidas de almagre

Sala caliente

























Bajo la sala caliente se encuentra el hipocausto con pilares de ladrillo refrectarios, parte del horno y las chimeneas




Las visitas a los Baños de Zeid o del Ángel son guiadas y gratuitas, están dentro del programa Visitas al patrimonio desconocido de Toledo organizado por el Consorcio de Toledo (Tlf. 925 25 30 80)



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