miércoles, 7 de octubre de 2015

Ruta Colada de Navalrincón. Parque Nacional de Cabañeros






“La naturaleza no hace nada superfluo, nada inútil, y sabe sacar múltiples efectos de una sola causa.” 

Nicolás Copérnico.




Parque Nacional de Cabañeros. Montes de Toledo.

Turismo Parque Nacional de Cabañeros. Montes de Toledo


Pasear por el campo es una actividad muy beneficiosa para nuestra salud. Físicamente, mejora la respiración, fortalece músculos, huesos y articulaciones, estimula la circulación sanguínea, refuerza nuestro corazón, y si durante el paseo hace sol, tomamos un extra de vitamina D.

Anímicamente también nos aporta muchos beneficios; alivia el estrés, la ansiedad, nos proporciona un efecto calmante y sensación de bienestar...

Y a todos estos beneficios, se le añade el placer de estimular los sentidos.

Parque Nacional de Cabañeros



En esta ocasión nos llenamos de salud por el Parque Nacional de Cabañeros, en los Montes de Toledo.

Los Montes de Toledo son una cadena montañosa que se extiende desde el suroeste de Toledo hacia Extremadura, entre las cuencas de los ríos Tajo y Guadiana. En estos montes, se encuentra el Parque Nacional de Cabañeros, limitado por los ríos Bullaque y Estena, con los macizos de El Chorrito y Rocigalgo.

El Parque Nacional de Cabañeros es la mejor y más extensa representación de paisaje de bosque mediterráneo y contiene una gran variedad de especies botánicas. Está dividido en dos superficies: la raña (llanura) y las sierras.

Aparte de plantas como jara, brezos, zarzas, madreselva, romero, helechos... se pueden distinguir masas arbóreas de encinares (los más abundantes), alcornocales (en las zonas más cálidas), quejigares (en las zonas más húmedas y frías), rebollares (en las zonas más elevadas) y bosques de ribera con chopos, sauces, fresnos y alisos. También se pueden ver árboles singulares para estas latitudes como el tejo, el abedul y el acebo.

En cuanto a la fauna abundan los jabalíes, ciervos y corzos. También garduñas, zorros y gatos monteses.
Entre las aves es fácil observar buitres leonados y negros. Más difícil de ver es el águila imperial, el águila culebrera, el gavilán y la cigüeña negra pues están en peligro de extinción.

Además de la fauna y la flora, el Parque Nacional de Cabañeros cuenta con un tercer recurso singular: su geología. Se pueden recorrer zonas con fósiles de hace más de 400 millones de años, de cuando este territorio era mar; en Navas de Estena se encuentran los restos fosilizados del gusano gigante más antiguo descubierto hasta el momento.

Cabañeros debe su nombre a las chozas de los pastores y carboneros utilizadas como refugio temporal. La declaración de Parque Natural fue fruto de las movilizaciones de vecinos, ecologistas y pacifistas ante la amenaza de convertir la zona en un campo de tiro del Ejercito del Aire. Tras cinco años de lucha, en 1988, el gobierno declara este territorio Parque Natural y más tarde, en 1995, es declarado Parque Nacional de Cabañeros.


Paisaje de sierra en el Parque Nacional de Cabañeros.


Paisaje de raña en el Parque Nacional de Cabañeros



 Ruta Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo


El Parque Natural de Cabañeros tiene varios itinerarios para realizarlos en todo-terreno o a pie.
Nosotros elegimos uno a pie, hicimos la ruta del Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo o Sendero de los Navalucillos con una dificultad baja-media y un recorrido de 4 km. hasta el Chorro, 5,5 km. hasta la Chorrera Chica y 9 km. hasta el Rocigalgo. Reservamos una visita guiada y gratuita en el Centro Administrativo (Telf. 926 78 32 97).

La ruta del Chorro, Chorrera Chica y Rocigalgo tiene muchos atractivos, pues se trata de una ruta que discurre por la zona más montañosa y abrupta del Parque Nacional terminando en el Rocigalgo, máxima altitud de los Montes de Toledo con 1448m.; nos acerca hasta dos preciosas cascadas, la del Chorro y la de la Chorrera Chica; y además nos permite disfrutar de una abundante y variada vegetación compuesta por especies típicas de bosques mediterráneos (encina, quejigo y rebollo) y por otras más singulares para esta zona (tejo, acebo o abedul).

La ruta nos permitió descubir el Parque Nacional de Cabañeros a través de los sentidos, ya que las dos personas encargadas de guiarnos nos iban indicando: "mirad un tejo", "¿veis esos árboles de un verde más brillantes? son quejigos"; "esos trinos que oís son de un águila imperial"; "si tocáis esta hoja es de tacto aterciopelado, es un rebollo"; "lo que huele tan bien es romero"...
Exploramos el Parque con el sentido de la vista, del oído, del olfato, del tacto e incluso el del gusto, pues nos enseñaron unas plantas comestibles que saboreamos las más atrevidas. 

Y estas son algunas de las bellas estampas que el Parque Nacional de Cabañeros nos regaló, además de un saludable día:




Abedul en zonas soleadas y húmedas


Majuelo o espino albar


Bosque de rebollos en la subida al Rocigalgo.

Otoño en los Montes de Toledo



Cascada del Chorro (18mts.)

Vistas desde el camino hacia la Chorrera Chica




Cortados en la subida a la Chorrera Chica

Cadenas en el cortado para facilitar el paso hacia la Chorrera Chica


Chorrera Chica. Cabañeros



Puesta del sol en Cabañeros





Enlace a otras rutas por el Parque Nacional de Cabañeros:  


Ruta Boquerón de Estena

La berrea en Casa Palillos (Cabañeros)

Ruta Colada del Navalrincón 


Centro Administrativo del Parque Nacional de Cabañeros, para reservas de rutas guiadas (Telf. 926 78 32 97).



Mapa Parque Nacional de Cabañeros








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