jueves, 19 de mayo de 2016

Zamora



"La pasión por el románico solo se puede transmitir con pasión"

José María Pérez "Peridis"



Es difícil llegar a Zamora y no apasionarse con la mayor exposición de arte románico por metro cuadrado que se pueda encontrar en Europa. Pero además, Zamora figura en la Red de Ciudades Modernistas de Europa con espléndidas muestras de este estilo, también las esculturas de Baltasar Lobo quedan repartidas por la ciudad poniendo la guinda, y a todo esto hay que añadirle el arte en los fogones de la bien cercada Zamora. ¡Como para no apasionarse!


Catedral de Zamora


Decoración de estilo románico

Escultura a la maternidad de Baltasar Lobo.




¿Qué vimos en Zamora?


Zamora se alza sobre una meseta rocosa en el margen derecho del río Duero. Con un casco histórico sobrio y elegante, como el arte románico que acoge, nos ofrece su rico patrimonio compuesto por veintitantas iglesias, edificios modernistas, museos, puertas, restos de murallas, plazas, puentes, aceñas...


Catedral

La catedral más pequeña de la comunidad de Castilla-León es la mayor muestra de románico tardío que tiene la ciudad. Se construyó entre los años 1151 y 1174, en un espacio de tiempo muy corto para este tipo de edificaciones lo que dio lugar a un templo uniforme en su estilo y armonioso.

El cimborrio es el elemento más emblemático, muy llamativo y visible desde cualquier lugar de los alrededores del templo. Está formado por un tambor en el que se abren numerosos ventanales y una curiosa cúpula gallonada cubierta de piedra con forma de escamas.

Pero también destacan la puerta del Obispo, siendo una de las más monumentales fachadas románicas que se conservan en España, y la imponente torre-campanario. En el interior, el coro tiene talladas escenas de carácter profano basadas en la vida y costumbres de la época. Interesante también la talla de la Virgen de la Calva.

Catedral de Zamora. Sobresale el bello cimborrio

Catedral de Zamora

Las originales arquivoltas de la Puerta del Obispo
Esculturas en la puerta del Obispo

Puerta del Obispo

La Catedral desde el Castillo

 

Castillo

Los restos de las diferentes fortalezas que se ubicaron en este lugar le dan a este espacio una imagen un poco caótica, pero merece la pena visitarlo tanto por las buenas imágenes que ofrece de la catedral, del río Duero y de la ciudad, como para conocer la historia de esta fortificación desde sus orígenes en el siglo XI hasta la gran reforma realizada en tiempos de Felipe V.

Está ubicado en una elevación natural y flanqueado por un foso de gran profundidad.

Escultura de Baltasar Lobo en los jardines del castillo




Plaza Mayor

Esta curiosa plaza cuenta con dos ayuntamientos, piedras de la que fuera la muralla del primer recinto (Zamora llegó a tener hasta tres murallas) y una iglesia en el centro, S. Juan de la Puerta Nueva. No creo recordar ninguna otra Plaza Mayor con estas características.

En esta plaza tiene su inicio una de las calles más antiguas de Zamora, la entrañable calle Balborraz.




Ayuntamiento Viejo (S.XVI). Plaza Mayor


S. Juan de Puerta Nueva

De todo el patrimonio arquitectónico que guarda Zamora, no sabría decir que iglesia me impresionó más. Ésta fue una de ellas.

Se empezó a construir en el S. XII, aunque las obras se prolongaron durante los dos siglos siguientes.  Su nombre se debe a que estaba pegada a la puerta de la muralla del primer recinto.

Lo más llamativo es la portada sur formada por arquivoltas de medio punto decoradas con flores y con un rosetón de rueda de carro.
Las portadas de esta iglesia merecieron la declaración de Monumentos Histórico Nacional en 1961.

En el interior destaca la cubierta mudéjar de madera que se apoya sobre dos grandes arcos, lo que  consigue que sean tres naves en una sola dando sensación de amplitud y ligereza.




Iglesia de S. Juan de la Puerta Nueva. Portada sur junto a la escultura del Merlú (parejas de congregantes de la cofradía de Jesús el Nazareno cuya labor consiste en reunir a los demás hermanos para comenzar el desfile procesional)
Arquivoltas decoradas con flores

Interior iglesia de S. Juan de Puerta Nueva


Iglesia de Sta. María Magadalena

Este templo también merece una mención especial. El exterior, estilizado y armonioso, cuenta con una preciosa portada sur delicadamente decorada. Entre las "joyas" del interior, nos llamó la atención un bello y original sepulcro románico con dosel.

(No está permitido fotografiar el interior)

Portada iglesia de Sta. María Magdalena

  
Sta. María Magadalena




Santiago del Burgo

Única iglesia románica, junto con la catedral, que conserva su estructura original. Tiene tres bonitas portadas: la portada sur destaca por sus dos arcos gemelos cuya unión no descansa sobre ninguna columna y  la portada norte por sus cuatros arquivoltas decoradas con modillones.


Iglesia de Santiago del Burgo. Portada norte
Portada sur con arcos dobles que descansan sobre ménsula pinjante



San Esteban

Iglesia del siglo XII que mantiene intacto su exterior, pero no el interior que fue reformado en varias ocasiones durante el siglo XVIII. Del exterior destacar las portadas y los ábsides rectos decorados con capiteles vegetales.

Aunque se encuentra en una pequeña plaza, un edificio de viviendas queda muy cerca de la iglesia, afeando esta construcción románica.


Iglesia de S. Esteban


Iglesia de S. Vicente

Se edificó entre el siglo XII y XIII. La torre y la portada son los elementos más interesantes de esta iglesia que fue declarada Monumento Nacional en 1961. Aunque la portada no se conserva en perfecto estado si puede apreciarse su exquisita decoración con motivos vegetales y animales.


Portada iglesia de S. Vicente


Iglesia de S. Claudio de Olivares

Junto al río se levanta este templo del S. XII, que destaca por la rica decoración que tienen las  arquivoltas, los canecillos del ábside y los capiteles del interior.



 



Iglesia de S. Isidoro

Se levantó en el s. XII dentro del  primer recinto amurallado de la ciudad. Solo el exterior conserva el estilo románico de origen. Entre los elementos exteriores que llaman la atención de este templo están: la cabecera (con un curiosos templete con cubierta de pizarra), la esbelta espadaña y los arcosolios (arcos ya utilizados en las catacumbas cristianas para albergar un sepulcro en la pared).





Fachada con arcosolios




San Pedro y San Ildefonso


Se construyó sobre una iglesia visigoda, se reformó en el s.XII en estilo románico aunque con las reformas posteriores poco queda de este estilo.

Unos arbotantes que se apoyan en el edificio colindante fueron necesarios para mantener las modificaciones de la planta original realizadas en el siglo XV.

 Arbotantes de la iglesia de S. Pedro y S. Idelfonso



Palacio de los Momos

Otro de los edificios dignos de admirar de Zamora. Construido en el S. XVI, es un edificio renacentista pero con una decoración propia del gótico isabelino como puede apreciarse en los detalles de la fachada: los escudos heráldicos, las formas flamígeras sobre las ventanas bíforas, la exótica decoración con motivos vegetales, dragones y extraños animales...



Palacio de los Momos

Puertas

Zamora conserva algunas de las puertas que abrían el recinto amurallado: la de Doña Urraca (s.XII), la del Obispo (s. XI) y la histórica puerta de la Lealtad (antiguamente llamada el portillo de la Traición) que nos recordó la leyenda que se narra en el Cantar del Mío Cid, cuando Bellido Delfos entra por esta puerta perseguido por el Cid, tras haber engañado y dado muerte a Sancho II quien tenía cercada Zamora desde hacia siete meses.




Puerta del Obispo
Puerta de la Lealtad




Murallas

En nuestros paseos por el casco histórico pudimos ver restos de los tres recintos amurallados que llegó a tener Zamora, de los siglos XI, XII y XIII. Con razón fue llamada "la Bien Cercada".


 




Aceñas de Olivares

Se trata de tres molinos harineros de los muchos que existieron en el tramo urbano del río Duero. Pertenecieron a la iglesia hasta la desamortización de Mendizábal y actualmente funcionan como museo y centro de interpretación.


Aceñas de Olivares

Cita del poeta zamorano Claudio Rodriguez




La casa del Cid

Edificio románico civil de los pocos que quedan en España. Actualmente es una casa particular y no se puede visitar, nos conformamos con ver la bonita puerta de la fachada.


Fachada de la casa del Cid junto a la Puerta del Obispo




Puentes

De los cinco puentes que cruzan el Duero por Zamora, el más antiguo y emblemático es el Puente de Piedra. Construido en el s. XIII fue el único paso a la ciudad hasta la construcción en el S. XIX del Puente de Hierro.
El más reciente es el puente de los Poetas en honor al poeta zamorano Claudio Rodríguez.


Puente de piedra desde el mirador Zen


Puente de los Poetas


Centro de Interpretación de las Ciudades Medievales

Un buen lugar para descubrir como eran las ciudades europeas durante la Edad Media y por tanto de Zamora que vivió su mayor esplendor en esta época.

Mediante paneles audiovisuales, maquetas, objetos... pudimos profundizar en este fascinante periodo de la Historia y conocer el desarrollo social, económico, cultural y el origen de las ciudades medievales.

El Centro también cuenta con un "mirador zen", un espacio con un amplio ventanal y unos cómodos sillones donde pudimos relajarnos contemplando el río a su paso por el Puente de Piedra. (Una buena opción cuando el cansancio empieza a manifestarse).

Maqueta de la famosa calle Balborraz en la Edad Media




Mirador zen



Edificios Modernistas

En nuestros paseos por Zamora nos encontraremos con atractivos ejemplos de edificios modernistas incluidos en la Red de Ciudades Europeas del Modernismo.




Casino


Teatro Ramos Carrión
De tapas por Zamora

En Zamora se come de lujo. Asados de cordero o cochinillo pueden ser el plato fuerte, aunque también los quesos y las legumbres son de gran calidad.
Si optamos por las tapas, nos sorprenderán con una exquisita cocina en miniatura. De la Plaza Mayor sale una de las más concurridas calles para el tapeo, la calle Herreros, pero existen otros muchos locales repartidos por la ciudad para disfrutar de la buena mesa.

Por supuesto, cualquier opción acompañada por los vinos con D. O Ribera del Duero o Toro.







 Y otros detalles de Zamora



Muro con poema de Lope de Vega


Escultura del cronista oficial de Zamora Herminio Ramos en la plaza de S. Ildefonso


La Semana Santa Zamorana plasmada en la pared




Como nuestra visita a Zamora fue en primavera, también pudimos contemplar los campos de colza en flor entre praderas verdes y flores silvestres, que bien podían recordar los campos de las pinturas de Monet o de Van Gohg.








Y para terminar la apasionada jornada, nada mejor que cruzar a la orilla izquierda del Duero por alguno de sus atractivos puentes para presenciar como el sol se esconde remarcando la tímida belleza de Zamora.




Puesta de sol sobre Zamora


Zamora






Un poquito de historia


Por su estratégica situación, en una meseta rocosa al margen del Río Duero, Zamora siempre ha sido un enclave deseado por los diferentes pueblos y civilizaciones que poblaron España.

La leyenda cuenta que fue aquí donde nació el valiente Viriato, quien lucharía contra los invasores romanos..
Occellum Durii (ojito del río Duero) será el nombre puesto por los romanos durante su ocupación, llegando a ser una importante plaza en la Vía de la Plata que unía Mérida con Astorga.

A mediados del siglo VIII es tomada por los árabes que la denominaron  Azemur (olivar silvestre) y Semurah (ciudad de las turquesas). Conquistas y reconquistas se suceden durante siglos hasta que vuelve definitivamente a manos cristianas. 

En el siglo XI, Fernando I de Castilla la repobló y reedificó, convirtiéndose en una de las principales ciudades fronterizas en la línea del Duero, frente a los territorios musulmanes del sur. 
Se produce un aumento importante de la población sobrepasando la primitiva muralla, por lo que se construye una nueva muralla y se extiende la idea de que Zamora es una ciudad inexpugnable, quedando en el acervo popular la frase " Zamora, la bien cercada".

A la muerte de Fernando I queda repartido su reino entre su hijos. Su hija Urraca  hereda Zamora, pero su hermano Sancho II no está conforme con el reparto y cerca la urbe. El asedio duró siete meses y seis días ganándose la frase "Zamora no se ganó en una hora". La tradición cuenta que Bellido Delfos engañó y dio muerte a Sancho II, y que huyó perseguido por el Cid hasta llegar a la puerta que se conocerá a partir de entonces como el portillo de la Traición (hoy Puerta de la Lealtad).

Es en el siglo XII cuando se configura la estructura urbana y se levantan la mayoría de sus edificios representativos (alcázar, iglesias, catedral).

En el siglo XV vuelven las luchas, se produce un enfrentamiento entre la Reina Isabel y su sobrina Juana la Beltraneja por hacerse con el trono. Termina en la Batalla de Toro con la victoria de los Reyes Católicos.

El Siglo XVI estará marcado por la Guerra de las comunidades. Zamora contará con un destacado guerrillero en la lucha de las comunidades contra el poder real: el obispo Acuña.

Durante la Guerra de la Independencia, las tropas francesas ocuparon la ciudad durante tres años, lo que supuso que se perdiera gran parte del patrimonio artístico y monumental.

A finales del siglo XIX y principios del XX, Zamora vive un renacer de la agricultura, la ganadería y la industria harinera dando lugar a una pujante burguesía responsable del movimiento modernista.








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