viernes, 9 de diciembre de 2016

El Palmeral de Elche (Alicante)



"Se adivina la ciudad de Elche a través de las palmeras que cubren todo su término. Estas palmeras son tan abundantes que el área tiene el aspecto de un bosque del oriente."

Viaje pintoresco e histórico de España. Alexandre de Laborde (1806)






Palmeral de Elche



El Palmeral de Elche

Cuando el viajero se acerca a la ciudad de Elche, siente como si de repente se hubiese trasladado de continente y estuviese entrando en alguna ciudad de Oriente. Sensación que se hace más intensa paseando por El Palmeral, es como si por arte de magia nos encontráramos en uno de esos jardines a los que la imaginación nos lleva cuando leemos los cuentos de "Las mil y una noches", pequeños paraísos frescos y agradables en donde el canto espontáneo de pajarillos se une al gorgoteo monótono de fuentes y cascadas bajo la sombra de exóticas palmeras.

Pero no son solo agradables sensaciones las que ofrece el Palmeral de Elche, pues hay más factores para admirar en este espacio único: es el palmeral más grande de Europa (seis hectáreas y más de 200.000 ejemplares de palmeras) tan solo superado por algunos palmerales árabes; forma parte de un extraordinario legado de la España musulmana medieval que hizo posible la transformación de esta tierra árida en un vergel, por lo que posee un gran valor histórico y cultural; y además, constituye un magnifico ejemplo de sostenibilidad en el desarrollo agrario.

Y estos son algunos de los motivos por los que en el año 2000 el Palmeral de Elche fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

 

Phoenix Dactylifera (Palmera datilera)



En las seis hectáreas del Palmeral se agrupan diferentes huertos y conjuntos entre los que destaca: el Huerto del Cura, el Huerto del Chocolatero, el Huerto de Abajo y el Parque Municipal.

Paseando por los diferentes espacios que forman el Palmeral, conocimos algunas de las construciones más emblemáticas de la ciudad: el Molí del Real, un antiguo molino del siglo XVIII; el Centro de Visitantes, de estilo oriental; el Palacio de Altamira, actualmente convertido en Museo Arqueológico; la Basílica de Santa María, el convento de la Merced y los Baños Árabes..., además de descubrir el coqueto centro de la ciudad y contemplar algunas panorámicas desde puentes y miradores, y todo ello sin abandonar este agradable "jardín oriental".


Plano Senda del Palmeral. Parque Municipal


Diferentes imágenes de nuestro paseo por el Palmeral de Elche:

Palmeral de Elche




Centro de Visitantes
Centro de Visitantes



Palacio de Altamira
Interior del Palacio de Altamira. Museo Arqueológico
El Palmeral desde el Palacio de Altamira
Vistas desde el Palacio de Altamira
Basílica de Sta. María
Entrada principal Basílica de Sta. María


La palmera datilera, phoenix dactylera,  es la planta más característica y abundante pero también nos fuimos encontrando con otros tipos de palmáceas, además de otras especies vegetales como ficus, magnolios, plátanos, chopos...
De la palmera datilera se obtiene la "Palma Blanca" con la que se elaboran los famosos ramos que portan los participantes de la procesion del Domingo de Ramos.


 


 




Historia del Palmeral de Elche

Cuando los musulmanes llegan a la Península, se encuentran la ciudad de Illici situada en una zona desprotegida por lo que establecieron la nueva ciudad en la parte más alta para protegerla de los ataques.

En este nuevo emplazamiento se planifica un  nuevo desarrollo de la ciudad dando gran importancia al desarrollo agrícola y buscando soluciones al problema del regadío, pues es una zona de pocas lluvias y el agua del río Vinalopó es, además de escasa, salobre. Para solucionar este problema, introducen un complejo sistema de riego basado en acequias (que han llegado hasta nuestro días) y las parcelas se delimitan con palmeras traídas de Oriente, la llamada Phoenix dactylifera, que soportan bien las aguas salobres y favorecen el cultivo de otras especies como el granado o la alfalfa.

Con la reconquista cristiana, cuando muchos elementos que se relacionaban con la cultura islámica eran arrasados, se teme por la conservación del palmeral pero por su valor económico fue protegido e incluso se introducen mejoras en el sistema de riego. Años después se dictan una serie de leyes para su conservación y cuidado.

La llegada de la revolución industrial y urbanística puso en riesgo la vida del Palmeral, pero, afortunadamente, un vez más ilicitanos e ilicitanas supieron proteger este importante patrimonio y hoy Elche puede presumir de guardar tan exclusivo y magnífico legado. 



Enlace al Parque Natural de las Salinas de Santa Pola (Alicante)









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