miércoles, 4 de enero de 2017

En Ayna amanece, que no es poco (Albacete)


"Amanece, que no es poco. Canta un gallo, como siempre, y le contesta o le entorpece un saxo entre la niebla. Un saxo de payaso que nos guía hasta las calles de un pueblo amanecido..."

Del guión escrito por José Luis Cuerda





Amanece en Ayna. Vistas desde el hostal Miralmundo
Ayna escenario principal de la película "Amanece, que no es poco"




Ayna (Albacete)


Buscábamos un lugar de película donde disfrutar del caleidoscopio de ocres, naranjas, granates y marrones del que se sirve el otoño para dar a los bosques ese aspecto tan mágico. Lo encontramos en Suiza, sí en Suiza, en la denominada "Suiza manchega", en un agraciado municipio llamado Ayna de la provincia de Albacete. Conocido también por ser el pueblo, junto con Molinicos y Liétor,  donde se rodó la famosa película de José Luis Cuerda "Amanece, que no es poco".


Otoño en Ayna


Encaramado sobre una montaña rocosa de la Sierra del Segura, el pueblo de Ayna ("ojos bellos") se extiende siguiendo el curso del río Mundo pues encuentra limitado su avance en otra dirección por grandes y escarpados peñascos. En su ladera crecen hortalizas y frutales gracias a unas construcciones de terrazas escalonadas que llegan hasta la vega del río, donde el terreno se cubre de huertos perfectamente delineados y aprovechados.
El color a este escenario de cine lo pone la abundante vegetación típica de bosque mediterráneo, la vegetación  de ribera y los huertos de los bancales. La animación corre a cargo de cabras montesas, jabalíes y rapaces, entre otras especies salvajes que habitan por estos parajes.

Un paisaje insólito e inesperado, donde la naturaleza rompe todos los esquemas y la imagen de terreno llano de La Mancha se convierte en abruptas cumbres.


En la espectacular garganta del río Mundo se alza el pueblo de Ayna

La serpenteante carretera de una de las entradas a Ayna
Vegetación de ribera

Bosque mediterráneo
Huertos junto al río





¿Qué hicimos en Ayna?


Ayna ofrece al visitante espacios para todos los gustos, desde patrimonio natural a patrimonio histórico y artístico, haciendo un guiño al séptimo Arte con las diferentes localizaciones del rodaje.

Si eres amante de la naturaleza salvaje, vas a disfrutar con las rutas que recorren el cañón, subiendo y bajando de las peñas a los valles bañados por el río Mundo.

Si tus preferencias tienden hacia el patrimonio histórico, Ayna cuenta con una cueva en la que se pueden apreciar pinturas rupestres, también con restos de un castillo musulmán y con una iglesia que pasa desapercibida como si fuese una vivienda más pero que, sorprendentemente, guarda un extraordinario artesonado de tradición mudéjar (S.XVI) y unas pinturas murales (S. XVIII) con una temática fuera de lo común: una procesión penitencial.

Y si eres un cinéfilo, amante de las películas surrealistas y de humor absurdo, lo pasarás en grande cuando localices los escenarios y rememores los diálogos de la película "Amanece, que no es poco".

Nosotros pudimos conocer gran parte de tan variado patrimonio. Y reímos, reímos mucho recordando "in situ" las escenas extravagantes y naïf que muestran como la libertad de expresión del subsconsciente puede convertir lo cotidiano en algo extraordinariamente loco y divertido.



PATRIMONIO NATURAL

Cascada del Arroyo de la Toba

Bonita caída de agua procedente del manantial de la Toba.

Cascada de la Toba

La pureza del agua procedente del manantial
Cae el agua sobre el musgo


 

Ribera del río Mundo

El río Mundo nace en el Parque Natural de los Calares del Río Mundo y de la Sima. Después de varios kilómetros serpenteando la sierra de Alcaraz llega hasta Ayna, en donde es posible pasear junto a su orilla descubriendo sus aguas limpias y la rica vegetación que crece a su paso.


Caminando junto al río Mundo


Ruta de los Picarzos

Es una ruta circular que sale desde el pueblo bordeando el emblemático farallón con el nombre de Los Picarzos. Tiene poca dificultad y el tiempo que nosotros tardamos en recorrerla fue de algo más de 2 horas, con paradas para contemplar y fotografiar.

El recorrido permite caminar por la orilla del río Mundo entre la variada vegetación de ribera y  olivos, frutales y hortalizas que crecen en huertos y bancales. Según fuimos subiendo, la vegetación pasó a estar representada por pinos, enebros, encinas y matorrales aromáticos.

A medio camino, es imprescindible parar en el mirador Peña Pesquera desde donde se puede tomar la mejor panorámica de Ayna: el pueblo "colgado" en la pared rocosa, los bancales, las huertas, el curso del río.... A la izquierda tendremos el afilado y escarpado farallón, Los Picarzos, coronado con la imagen de la Virgen de lo Alto.



Imagen del cañón del río Mundo. El río, entre la carretera y el canal


Ayna desde el mirador de Peña Pesquera

La Virgen de la Peña en lo alto de los Picarzos.

El otoño en Ayna
Olivos

Frutales

Finalizando la ruta de los Picarzos

Caminando el otoño
por la ribera del río Mundo



Mirador de los Infiernos 

 

En la carretera que lleva a Elche de la Sierra se encuentra este balcón, excelente lugar para contemplar la aldea de Royo Odrea, el curso del río Mundo, las grandes peñas y toda la vegetación de este enclave tanto la de ribera como la de bosque mediterráneo. (Aquí uno vuelve a dudar que esté en un lugar de La Mancha...)

Sierra del Segura
Cañón del Mundo. Al fondo Royo Odrea


PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL

 

Cueva del Niño

A la Cueva del Niño solo es posible acceder con visitas guiadas, reservando en la Oficina de Turismo de Ayna. Nosotros, a pesar de tener reserva de plaza, no pudimos  visitarla pues se suspendió por previsiones de lluvia.
Por lo visto, merece la pena tanto por las pinturas rupestres del Paleolítico superior que conserva, como por el entorno en donde se encuentra. Quedará pendiente para otra ocasión.

 

Ermita Ntra. Sra. de los Remedios

También es necesario concertar visita en la Oficina de Turismo para poder visitarla. 

Posiblemente, fue una sinagoga judía hasta que pasó a ser iglesia de culto cristiano. Ya en el siglo XX se le dieron otros usos como comedor durante la Guerra Civil y posteriormente se utilizó como cine.

Su interior guarda algunas elementos muy interesantes entre los que destaca la techumbre de madera de estilo mudéjar y las pinturas murales representando una procesión con los nazarenos, los penitentes, los músicos y el rey Felipe II.

Además acoge el centro de interpretación de la película "Amanece, que no es poco", un paraíso para todos los amanecistas.

Pinturas murales S. XVIII

Artesonado mudéjar

 

 

Iglesia de la Virgen de lo Alto

Construida sobre los restos del castillo de la Yedra y una antigua ermita. Lo más sobresaliente es la torre campanario del s. XVII que pertenecía a la desaparecida ermita. 

Torre de la iglesia Virgen de lo Alto

 

 

Castillo de la Yedra y el balcón de los Mayas

En la parte más alta del pueblo, en un estratégico lugar desde donde se divisa todo el valle, los musulmanes construyeron esta fortificación (S. XII) aprovechando las aberturas  naturales de la roca. Posteriormente, fue reutilizada por los cristianos.

Y aunque ya no quedan muchos restos de este elemento defensivo, merece la pena subir por las vistas que ofrece el mirador, llamado balcón de los Mayas, y para apreciar las impresionantes oquedades de la roca.

Entrada a la Cueva de los Moros
Cueva de los Moros. Castillo de la Yedra


Desde el castillo de la Yedra

Imagen tomada desde el balcón de los Mayas


Casa-Museo Etnológico

Reproducción de una antigua casa de la zona, cuenta con cocina, dormitorio, zaguán... y con una sala con utensilios de antiguos oficios.

Un pequeño espacio de esta vivienda está ocupado por la Oficina de Turismo.





El séptimo Arte en Ayna

 

En el verano de 1988, se rodó la película "Amanece, que no es poco" en tres pueblos de la Sierra del Segura: Ayna, Liétor y Molinicos. Escrita y dirigida por José Luis Cuerda, se ha convertido en una película de culto considerada como una de las grandes obras del cine español. 

A los 20 años de su estreno, aprovechando la celebración del aniversario, se creó la Ruta Amanece, que no es poco, que recorre los tres pueblos del rodaje. Paneles informativos. distribuidos por los diferentes escenarios que aún se conservan, exponen los diálogos de las secuencias que se filmaron en ese lugar.
También reproducciones de objetos característicos de la película como el emblemático sidecar en el que llegan al pueblo Teodoro (Antonio Resines) y su padre Jimmy (Luis Ciges), el semillero de hombres, o el bancal de la calabaza.

Ayna fue la sede del equipo técnico y donde se rodó la mayor parte de la película, por lo que en los días que estuvimos allí, conocimos a muchas personas que en el verano del 88 se convirtieron en extras amanecistas.



Sidecar










Semillero de hombres














"Calabaza, se acaba un nuevo día y como todas las tardes quiero despedirme de ti, quiero despedirme y darte las gracias una vez más por seguir aquí con nosotros, tú que podrías estar en la mesa de los ricos y de los poderosos, has elegido este humilde bancal de un pobre viejo para dar ejemplo al mundo..."
Monólogo cotidiano del agricultor frente a la calabaza.

Bancal de las calabazas




Centro de Interpretación Amanece, que no es poco

La iglesia de la Virgen de los Remedios acoge el Centro de Interpretación que hará la delicia de todos los amantes del cine surrealista y en concreto de los seguidores amanecistas.

Para acceder al Centro es necesario concertar visita en la Oficina de Turismo.


Imágenes de "Amanece que nos es poco"

Claqueta del rodaje

Muebles y objetos utilizados en la ambientación



Dejamos Ayna y continuamos nuestra ruta "Amanece, que no es poco" por otras localizaciones del rodaje: los pueblos de Molinicos y Liétor.


Molinicos


"...paisaje de montaña, vegetaciones de país con aguas de paso, enebros, olivos, encinas, jaras, romeros, pero también las copas desnudas y pulposas de las nogueras a la espera  del milagro de la primavera, y fue en el cruce de Molinicos donde detuvo el coche..."

La Rosa de Alejandría. Manuel Vázquez Montalbán



Molinicos se encuentra dentro del Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima. Si el entorno ya es excepcional, el interior mantiene la esencia de los pueblos de la sierra de Albacete.

Los escenarios aquí son: la plaza del Ayuntamiento y la calle principal.



En la calle principal se encuentra este bello edificio que hizo de Sala de Juntas en la película  
Plaza del Ayuntamiento de Molinicos donde se rodaron diferentes escenas


Liétor

Enclavado en una lugar sorprendente, en la parte más alta de una cima a los pies del río Mundo, Liétor es otro entrañable pueblo serrano, con un patrimonio histórico-artístico que supo aprovechar el director José Luis Cuerda para su obra.
De las diferentes casas señoriales, una de ellas fue elegida para rodar la escena de la asamblea de mujeres. También la Ermita de Belén, decorada con unos extraordinarios frescos, fue la amanecista iglesia de D. Andrés.

Las vistas desde los miradores de Liétor es otro de los motivos para visitar este lugar.

Llegando a Liétor
La casa donde se rodó la asamblea de mujeres
Calles de Liétor

Vistas desde Liétor



Gastronomía manchega

Otro apartado que no deja indiferente al viajero que llega hasta estas tierras manchegas es su gastronomía. Basada principalmente en guisos tradicionales y humildes que en muchas ocasiones eran cocinados en el campo durante las temporadas de labranza y vendimia: migas, pisto, gazpacho manchego, atascaburras, hojuelos...

Pisto manchego

Migas


Atascaburras
























2 comentarios:

  1. La naturaleza, estar rodeado de árboles como enebro u otros para formar un paisaje maravilloso

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  2. Hola Paco, desde luego no hay nada más maravilloso que rodearse de naturaleza... Debemos estar dispuestos para apreciar su belleza y obligados a cuidarla y respetarla.
    Saludos y gracias por la visita

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