lunes, 20 de noviembre de 2017

Finisterre. Faro de Finisterre. Costa de la Muerte (La Coruña)

 

Finisterre desde el balcón

 

Finisterre. Faro de Finisterre


Finisterre es el lugar donde muchos peregrinos terminan su etapa después de pasar por Santiago de Compostela. Algunos se acercan hasta la iglesia de Sta. María de Ares, luego queman la ropa que han usado en el camino, cogen la concha  y finalmente se dan un baño en el mar, concluyendo así definitivamente su peregrinación.
Pero parece ser que no es de ahora esta peregrinación sino de muchísimo tiempo atrás, cuando los pueblos que habitaron estas tierras antes de la romanización peregrinaban hasta el Ara Solis (Altar mayor), obedeciendo la leyenda celta de la existencia de otra vida después de la muerte en una isla situada en el horizonte, donde se ocultaba el sol.
Luego llegarían los romanos, pero para estos no era un lugar mágico y fascinante, pues les aterraba ver los ardientes rayos del sol cuando era engullido por el inmenso mar. A ellos se les debe el nombre "finis" "terrae", creyendo que estaban ante el fin del mundo conocido, en la frontera del Mas Allá.


Cabo de Finisterre


Y en Fisterra, como dicen los gallegos, vimos:


El puerto

Finisterre es un pueblo de mar por lo que toda la actividad comercial y social se centra en el puerto y las calles que van a parar a él. 
Un paseo por el muelle para comprobar esta actividad fue nuestra primera incursión en la villa. También tomamos algunas imágenes muy pintorescas de Finisterre: el pueblo con sus casas de colores junto a los barcos y aparejos de pesca.

Nasas para la pesca de langosta. Puerto de Finisterre





El castillo de S. Carlos

Su construcción corresponde a mediados del siglo XVIII y formó parte de la red defensiva de la ría de Corcubión.
Actualmente, su interior alberga el Museo de la Pesca, que si ya de por si es interesante por toda la información y aparejos que guarda de dicha actividad, se convierte en una magnífica exposición con las explicaciones y anécdotas de los guías, grandes profesionales del mar y de la pesca.
Conocimos el nombre de algunos aparejos, las diferentes técnicas de pesca, y un curioso y sencillo artilugio llamado "escandell", que no es otra cosa que una piedra atada a una cuerda, utilizada desde la antigüedad para medir la profundidad del mar.

Castillo de S. Carlos
Museo de la pesca. Castillo de S. Carlos

Iglesia de Sta. María de las Arenas

Este pequeño templo del s. XII guarda el Cristo de Fisterra, muy venerado por los peregrinos que llegan hasta Finisterre.
Tiene una rica decoración en diferentes estilos con clara influencia de la catedral de Santiago. El interior tiene detalles muy interesantes como la imagen del Cristo de Fisterra del s. XIV, la imagen de la Virgen de Nuestra de las Arenas S.XVI, unos sarcófagos de piedra...
Iglesia Sta. María de Arenas



Faro de Finisterre

Nuestra visita en el fin del mundo no podía terminar de mejor forma que con la puesta del sol en el cabo de Finisterre.
En un paraje agreste, rocoso, de grandes acantilados, en un espacio cargado de espiritualidad, antiguas tradiciones y leyendas, con un faro alumbrando uno de los puntos más occidentales de Galicia, contemplamos como el astro se escondía en un mar testigo de numerosas tragedias. 

El cabo de Finisterre se ha considerado durante siglos el punto más occidental de Europa, pero no es así, ni tan siquiera es el más occidental de la España peninsular que se sitúa en el cabo de Touriñan (donde llegamos unos días después).

El faro se sitúa en la punta de este cabo. Se construyo en 1853 y se compone de un edificio octogonal, de la casa del farero y de una plaza de homenaje. Hace unos años, el edificio de la Marina se habilitó como pequeño hotel y restaurante.


Faro de Finisterre
Puesta de sol en el fin del mundo



Testigos de los últimos rayos del sol



Playa de Langosteira

A pesar de ser una playa urbana conserva el aspecto de playa paradisiaca; sus dos kilómetros de litoral se compone de arena blanca y fina, vegetación dunar, bosques de pinos y aguas tranquilas y cristalinas. 

Playa de Langosteira



Playa de Rostro

Al otro lado de la península de Finisterre se encuentra esta larga playa salvaje rodeada de prados. Al igual que la de Langostera, también su arena es blanca y fina, y sus aguas transparentes aunque no son tranquilas ya que está en mar abierto. 

 
Playa del Rostro



Por bucólicas carreteras, atravesando pequeñas aldeas, bosques de pinos y campos de maíz,  entre paisajes salpicados de hórreos, mojones indicando el Camino de Santiago y cruceiros en encuentros de caminos, llegamos a nuestro siguiente destino: Muxia.









Enlace a ruta por los faros de la Costa de la Muerte















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