martes, 21 de noviembre de 2017

Muxía. Faro de Touriñán y faro de Muxía. Costa de la Muerte (La Coruña)

Muxía

 

Muxía. Faro de Touriñán. Faro de Muxía


Antes de llegar a la villa de Muxía, hicimos una parada en el primer faro de este municipio:


Cabo de Touriñán. Faro de Touriñán

El faro de Touriñán se encuentra en el cabo homónimo, un saliente que se adentra casi 1 km. en el mar y con una altura máxima de 93 mts. sobre el nivel del mar. Un lugar inhóspito, agreste sin más vegetación que brezo y la denominada hierba de enamorar. 
Como el día era ventoso y la niebla emborronaba el horizonte parecía que estábamos en el finis terra que tanto asustaba a los romanos. Y algo de verdad había, pues realmente éste es el punto más occidental de la España peninsular, el lugar donde más tarde se pone el sol.

El faro de Touriñán es por tanto el faro de la Península que más se adentra al Atlántico. Se inauguró en 1898 aprovechando la óptica del viejo faro de Vilán que alcanzaba las 10 millas, con una luz fija blanca producida por una lámpara de parafina. En 1918 se cambió por una de vapor de petróleo, aumentando el alcance hasta las 20 millas.



En Touriñán cae el último rayo de sol

Faro de Touriñan


La carretera desde el faro de Touriñán hasta Mugía nos fue ofreciendo bellas estampas de verdes praderas y solitarias playas. Fue inevitable extender la jarapa en los verdes prados para descansar así como darnos un chapuzón en esas salvajes playas.





Mugia/Muxía


Mugía, Muxía en gallego, se da a conocer en los folletos de turismo como villa de historia, leyenda, mar y viento. De todo esto fuimos participes; conocimos su lejana historia que llega hasta el monasterio de Moraime, principal foco de cristianización de la costa occidental de Galicia; la leyenda nos contó como la Virgen llegó en una barca de piedra para infundir ánimos al apóstol Santiago; el mar, testigo de numerosas tragedias desde naufragios hasta la catástrofe del Prestige, nos obsequió con sus fantásticos atardeceres; y el viento, acercando la brisa marina a todos los rincones de Muxía.

Puesta del sol en Muxia. Santuario Sta. María de la Barca



Iglesia de Sta. María de la Barca

No se entiende Muxía sin esta iglesia que recuerda la leyenda de la Virgen en la Barca. Todo en la villa parece girar en torno a la romería de la Barca (se celebra en el mes de septiembre), reconocida como Interés Turístico Nacional. Sobre ella han escrito grandes de la literatura como Rosalía de Castro y Federico García Lorca.

De origen románico, parece ser que es uno de los templos más antiguos de Galicia, aunque con varias reformas, la ultima en 2005 tras un trágico incendio ocurrido en 2013.



Iglesia de la Virgen de la Barca


Piedras mágicas
En Galicia conviven tradiciones paganas con las religiosas. Así, frente al Santuario de la Virgen de la Barca hay unas grandes piedras consideradas mágicas y curativas por la creencia popular. Cuenta la leyenda que formaban parte de la barca de piedra en la que llegó la Virgen, siendo la barca propiamente dicha la Piedra de Abalar, la vela La Piedra de los Riñones (Pedra dos Cadrís) y el timón la Piedra del Timón.
Piedras mágicas. Muxia
Piedra de los riñones. Muxía


La Herida/A Ferida

En uno de los espacios más cautivadores de Muxía, junto al santurario de la Virgen de la Barca y a las Piedras Mágicas, se alza el monumento dedicado a los miles de voluntarios llegados de todas partes para limpiar de chapapote las costas gallegas tras el hundimiento del buque petrolero Prestige, el 13 de noviembre de 2002.
Un monolito de 400 toneladas y 11 metros de altura esculpido en granito con una grieta simbolizando La herida que causó el buque, recuerda a "la marea blanca", el movimiento social que llegó a estas costas como una ola de esperanza para acabar con la marea negra.

Monumento a los voluntarios de "la marea blanca"




Faro de Mugia

Piedras mágicas, santuario, monolito homenaje y... el faro. Para culminar el atractivo de este lugar no podía faltar el guardián de los mares, aportando luz a las tradiciones religiosas, paganas, y al recuerdo de los altruistas voluntarios.

El faro de Mugía se puso en funcionamiento en el año 1898. Es un faro pequeño y sencillo pero que se engrandece con el mágico entorno que lo rodea.


Faro de Mugía


Playa de O Coído


Una franja de verde pradera, otra de piedras claras y rodadas por el oleaje, le sigue una banda de arena fina y blanca para terminar en un mar de aguas cristalinas; así se dispone la composición de la preciosa playa de O Coído, considerada como un importante punto de interés natural de la costa gallega.

Playa de O Coído

Playa de O Coído








Playa del Lago

El río Lago desemboca en esta playa homónima formando una pequeña laguna, lo que aporta un cierto atractivo y singularidad. Cuenta con otros encantos como su extensión, algo más de medio kilómetro de arena blanca, el pinar, la vegetación dunar y un pequeño faro situado en el extremo contrario al río.

La playa del Lago se encuentra en la ría de Camariñas.


Playa del Lago. Al fondo el faro y Camariñas


Faro de la playa del Lago



Pozas/Caldeiras del río Castro

En el pueblo de Coucieiro (del ayuntamiento de Muxía) descubrimos un bello paisaje natural y además poco conocido; el río Castro desciende por una cascada de 8 metros de altura, erosionando la roca en forma de hoyos circulares como si de calderos se tratará, de ahí el nombre. Un espectáculo de agua y rocas al que acompañan pinos, enebros, pequeños arbustos y plantas aromáticas.
Además, junto al río se alza una pequeña capilla del s. XVII y un cruceiro.
Caldeiras del rio Castro




Enlace a la ruta por los faros de la Costa de la Muerte









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