jueves, 19 de julio de 2018

Oleada de arte urbano en Somo. Cantabria


"Tengo esa mentalidad clásica del arte y del acto de pintar"

Okuda San Miguel

 

Arte urbano en Somo. Ribamontán al Mar (Cantabria)

 

En el verano del 2017, la localidad de Somo se convirtió en un gran lienzo donde creadores de arte urbano de la talla de Okuda, Waone, Remed, Suso33, Manuel León, Ana Barriga o Andi Rivas (entre otros) dejaron su impronta. Un proyecto municipal de street art bajo el epígrafe FRESH WALL SOMO, cuyo resultado ha sido la integración de Somo en el circuito internacional de arte urbano.

En un lugar como Somo, donde el mar y el surf son su seña de identidad, la temática para este encuentro no podía ser otra que los días de playa y sus actividades deportivas. Queda presente en las obras la filosofía y forma de vida del mundo sufista, en concordancia con el ambiente que se vive en la localidad.

Las pinturas de estos artistas de relevancia nacional e internacional ahora adornan Somo. El Edificio del Mar, el embarcadero, la pista de skate, el parque la Fuente... son algunos de esos lienzos que del blanco silencio pasaron a tener color y voz.



De todas estas magnificas obras de arte, la que más nos gustó fue la del cántabro Okuda San Miguel y el ucraniano Waone. La veíamos todos los días, pues ocupa la fachada de un taller de alfarería que está en la carretera CA-141 (junto a los supermercados Lupa) por donde pasábamos casi a diario en nuestro visita al municipio de Ribamontán al Mar.


Fresh Wall Somo. Obra de Okuda y Waone en Somo. Arte urbano en Ribamontán al Mar

Fresh Wall Somo. Obra de Okuda y Waone en Somo. Arte urbano en Ribamontán al Mar.




En torno al arte urbano el debate sigue abierto, ¿arte o no arte? ¿vandalismo? 

Respetando todas las opiniones, yo me quedo con mi propia conclusión. Y así, incluyo en el apartado obras de arte todo aquello que es capaz de transmitirme sentimientos y pensamientos, estimular mis emociones y permitirme momentos de belleza.

 





Turismo en Ribamontán al Mar (Cantabria)



viernes, 13 de julio de 2018

Ribamontán al Mar (Cantabria)






Playa de Somo. Reserva natural del Surf. Ribamontán al Mar

Ribamontán al Mar



Ribamontán al Mar



En la bahía de Santander se encuentra la ciudad homónima, reconocida como una de las ciudades marineras más elegantes del norte de España.
Frente a ella, compartiendo la bahía, aparece un municipio con un aspecto muy diferente. Se trata de Ribamontán al Mar.
Así, cruzando el puente de la ría de Cubas, estaremos en un escenario antagónico donde la elegancia y refinamiento han desaparecido para dar paso a lo rural, salvaje y agreste. Un lienzo en verdes y azules, perfilado por ondulados prados que se precipitan en verticales acantilados para fundirse con el mar.

Ribamontán al Mar se compone de extensas praderas que llegan hasta el borde del abismo, de bosques de pinos, castaños y eucaliptos, de un estuario y de largas playas de arena dorada. Aquí, nos encontraremos con rústicas y silvestres imágenes, como vacas pastando en grandes mieses junto a burros y caballos, o cabras desafiando las alturas.
Todo esto, acompañado del ambiente desenfado característico de mundo del surf. Pues Ribamontán al Mar es el primer espacio de España declarado Reserva Natural del Surf y el segundo de este tipo en Europa tras Ericeira, en Portugal.

Praderas verdes en el mar. Maizales. Casas en acantilados. Ribamontán del Mar. Playa de Langre
Maizales hasta el mar
Pacas redondas. Campos cosechados. Ribamontán al Mar. Cantabria
Paisaje rural de Ribamontán al Mar
Playa de Langre. Acantilados de Ribamontán al Mar. Cantabria
Acantilados y campos de cultivo
Reserva Natural del Surf. Playa de Somo. Surfistas. Ribamontán al Mar
Ribamontán al Mar es la primera Reserva Natural del Surf de España
Santander de noche.Puesta de sol desde Ribamontán del Mar. Cantabria
Anochecer en la bahía de Santander

 

 

 

Qué ver en Ribamontán al Mar

 

Mapa Ribamontán al Mar. Cantabria
El mapa que nos acompañó

 

1. Somo


Somo es el paraíso de los surfistas. Tradición que se remonta a los años 60, cuando surferos habituales de la playa del Sardinero llegan hasta las playas de Ribamontán al Mar ante la posibilidad de coger olas durante todo el año. Años después, en la cuadra de una casa de Loredo (Casa Lola) se empiezan a fabricar las primeras tablas de surf españolas.

En Somo no faltan escuelas de surf y tiendas de material para su práctica. Como tampoco locales de restauración ambientados en el estilo desenfadado tan característico de este deporte.
También cuenta con un pequeño Centro de Surf, que expone material de la Federación Cántabra del Surf.

Playas

Somo tiene dos grandes playas de arena dorada: la playa de las Quebrantas y la playa del Puntal
Es en la playa de las Quebrantas donde los surfistas se inician en la práctica de este deporte y de otras actividades deportivas relacionadas con el mar.

La playa de Puntal, es una lengua de arena cuya punta queda a escasos 700 mts. de la ciudad de Santander. Esta playa es más tranquila, ideal para caminar por ella contemplando toda la bahía.


Ruta bosque de Arna

El monte de Arna es otro de los atractivos de Somo. Acoge un pequeño bosque de pinos marinos, acebos, laureles y eucaliptos junto con rosas silvestres y madreselva. Parece ser, que este espacio careció de árboles hasta que Alfonso XIII mandó que se repoblara de pinos con el fin de embellecer las vistas desde el palacio de la Magdalena.

La ruta del monte de Arna se encuentra junto a la playa de las Quebrantas. Se inicia y termina en el aparcamiento del Centro de Surf de Somo. No está señalizada por lo que es fácil confundirse de senda.
Se trata de una ruta circular de 3km. que se adentra por el bosque de Arna. Es de escasa dificultad y muy agradable pues ofrece unas bonitas vistas a las playas de Somo y Loredo, al islote la Corbera y a la  ciudad de Santander. Además, el recorrido irá acompañado por el sonido del mar y por el fresco y agradable olor del bosque.



Playas de Somo. Playa de las Quebrantas y del Puntal. Ruta por el monte de Arna. Ribamontán al Mar
Somo, playa de las Quebrantas y playa del Puntal
Pasear por la playa. Playa de las Quebrantas. Playa de Somo. Ribamontán al Mar. Cantabria
Bahía de Santader desde las playas de Somo

Reserva Natural de Surf en España. Ribamontán al Mar. Playas de Somo.
Tradición del surf en Somo
Ruta por el bosque de Arna, en el monte de Arna. Paseos junto al mar en Somo. Cantabria
Ruta por el monte Arna
Vistas de Santander desde el monte de Arna en Somo. Ribamontán al Mar. Cantabria
Vistas desde el monte Arna


2. Loredo


Loredo es otra de las poblaciones costeras de Ribamontán al Mar.  


Playas 

Cuenta con dos bonitas playas de arena fina y dorada: Loredo y los Tranquilos. Destacando la segunda por contar con una franja de vegetación que alcanza la orilla del mar, además de por su cercanía a la exótica isla de Santa Marina.


Patrimonio artístico

Entre Loredo y Somo se encuentra el santuario de la Virgen de Latas. Es uno de los santuarios más antiguos de la región. Fue construido en el S. XVI sobre los restos de un antiguo templo del S. VIII. Destaca su campanario octogonal, el retablo barroco y la imagen de la Virgen en estilo gótico.


Ruta de los Acantilados

Y una vez en Loredo, no pudimos resistirnos a alquilar unas bicicletas para realizar la Ruta de los Acantilados.
Una bonita aventura a dos ruedas, por un pequeño sendero entre acantilados y campos de maíz. Con una agradable sensación originada por la soledad del entorno, las vertiginosas vistas, la inmensidad del mar y la compañía de gaviotas y otras rapaces volando a la altura de nuestras cabezas.

La ruta de los Acantilados se inicia en la playa  de los Tranquilos y finaliza en la playa de la Canal, en Galizano. Un recorrido total de 6 km., de escasa dificultad y 2 horas como tiempo estimado para realizarlo.
Aunque nosotros la modificamos un poco, pues llegamos hasta la playa de Langre, nos dimos un baño y la vuelta la realizamos por la carretera que une Langre con Loredo, disfrutando de un paisaje más rural.
Durante la ruta, hay algunas paradas obligatorias. Pues merece la pena contemplar desde los acantilados la isla de Sta. Marina, las piscinas naturales de Llaranza y la playa de Langre.

Santuario virgen de Latas en Loredo. Ribamontán al Mar. Cantabria
Santuario de la Virgen de Latas
Playa de Loredo. Ruta de los acantilados entre Loredo y Langre
Playa de Loredo
Ruta por los acantilados desde Loredo a Langre. Al fondo la isla de Sta. Marina. Ribamontán al Mar.
Parada para admirar la isla de Sta. Marina
Ruta de los Acantilados
Gaviotas en la ruta de los acantilados de Loredo a Langre
Compañeras de ruta

Piscinas naturales de Llaranza. Ruta de los acantilados de Loredo a Langre. Ribamontán al mar. Cantabria
Piscina naturales de Llaranza
Llegando a la playa de Langre por la ruta de los acantilados



3. Langre


Siguiendo la costa de oeste a este, la siguiente localidad que nos encontramos fue Langre, pequeña localidad de casas diseminadas por praderas y campos de labranza. 

Langre es de los parajes más impresionantes de Ribamontán al Mar. De esos lugares donde la mano del hombre y la naturaleza, en una perfecta simbiosis, han logrado una hermosa obra. Así, los ondulados y sosegados campos de cultivo contrastan con las escarpadas paredes de los acantilados y la bravura del mar cantábrico, dando lugar a un paisaje excepcional.


Playas

La playa de Langre está considerada como una de las más bonitas de la cornisa cantábrica. Su belleza radica en su forma de media luna cobijada por unos imponentes acantilados de más de veinticinco metros de altura.
Un saliente rocoso divide la playa dando como resultado la playa Pequeña y la playa Grande.



Verdes praderas que llegan hasta el mar. Mar Cantábrico. Acantilados en Ribamontán al Mar. Cantabria
Praderas de Langre
Playa Grande y Pequeña de Langre. Acantilados de Langre. Ribamontán al Mar. Cantabria
Playa Grande y Pequeña de Langre
Vistas a la bahía de Santander desde Langre. Hotel el Ribero de Langre. Cantabria
Vistas a la bahía de Santander desde Langre

Amanecer en la playa de Langre. Verdes praderas que llegan al mar. Ribamontán al Mar. Cantabria
Amanecer en la playa de Langre
Puesta de sol en Langre. Campos de maíz con la puesta de sol. Puesta de sol en la bahía de Santander. Cantabria
Sol, mar y campos de maíz en Langre



4. Galizano


Al norte de Ribamontán al Mar se halla esta localidad. Entre sus atractivos cuenta con la peculiar playa de La Canal y sus sorprendentes paisajes de abruptos acantilados.


Playa 

La playa de la Canal es de una belleza singular. Por un lado su forma de embudo producto de la desembocadura del río homónimo y por otro los roquedos cubiertos de vegetación que la flanquean. Con el añadido de los alegres trinos de los pájaros que aquí habitan.


Patrimonio artístico

Galizano también cuenta con muestra de patrimonio artístico, visible en la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción. Templo levantado entre los S.XVI y XVII, destacando la portada exterior con arco de medio punto y el friso decorado con bueyes.


Ruta de Cucabrera

Desde la playa de la Canal se inicia la ruta que lleva hasta la cueva de Cucabrera. También se puede subir con el coche hasta el bosque de pinos donde hay una zona reservada para aparcamiento.

Una vez aparcado el coche, nos encontramos con una pista y no hay más que andar por ella hasta llegar a la cueva. Durante el trayecto pudimos apreciar las estupendas vistas a la playa de la Canal, la playa de las Arenillas y la playa de Langre.

Desde la cueva de Cucabrera, continúa la ruta por un bosque de eucaliptos hasta llegar a la ermita de S. Pantaleón.


Playa de la Canal en Galizano. Ribamontán al Mar. Cantabria
Playa de la Canal. Galizano
Playa de la Canal de Galizano. Ribamontán al Mar. Cantabria

Playa de la Canal y playa de las Arenillas de Galizano. Ribamontán al Mar. Cantabria
Vistas en la ruta de Cucabrera
Cueva de Cucabrera. Ruta de Cucabrera. Acantilados de Galizano. Cantabria
Cueva de Cucabrera
Cabras en el acantilado. Cueva de Cucabrera en Galizano. Ribamontán al Mar. Cantabria
Cabras por la cueva de Cucabrera



5. Carriazo


Fuimos al interior de Ribamontán al Mar para disfrutar de un auténtico remanso de tranquilidad. Su nombre, Carriazo.
Entre valles y verdes prados se encuentra este pueblo que conserva el tipismo de la arquitectura tradicional, también buenas muestra de patrimonio artístico y encantadores bosques.


Patrimonio artístico

La ermita de S. Antonio es un humilde templo levantado entre los siglos XVII y XVIII. Muy interesante su portada, con frontón partido y pequeña espadaña. El ábside interior está cubierto por una bonita bóveda de crucería.


Ruta Tirado y Calobro

Para apreciar todo esto, nada mejor que realizar la ruta denominada Tirado y Calobro, pues su recorrido permite apreciar tanto el patrimonio natural que rodea Carriazo como el artístico.

La ruta se inicia en la ermita de S. Antonio y asciende por el monte Calobro. Un recorrido de dificultad media, menos de 5 km. que se realiza en poco más de una hora. Discurre entre bosques de eucaliptos, hayas, castaños y encinas. Una vez en lo alto del Tirado, tendremos a nuestros pies las mejores panorámicas de la bahía de Santander. 



Ermita de S. Antonio en Carriazo. Ribamontán al Mar. Cantabria
Ermita de S. Antonio
Detalle bóveda de cruceria de la ermita de S. Antonio en Carriazo. Ribamontán al Mar. Cantabria
Detalle de la bóveda de crucería
Ruta Tirado y Calobro. Carriazo. Ribamontán al Mar
Ruta Tirado y Calobro
Vistas a la bahía de Santander desde el Tirado. Ruta del Tirado y Calobro en Carriazo. Vacas pastando en Ribamontán al Mar. Cantabria
Vistas a la bahía de Santader


 

6. Castanedo

 

Siguiendo por el interior de Ribamontán al Mar, nuestro siguiente destino fue Castanedo.
Y, ¿qué hicimos por Castanedo? Pues pasear apreciando su tradición ganadera y las bucólica imágenes de las vacas frisonas pastados por los extensos prados.

vacas frisonas en Ribamontán al Mar. Cantabria
Vacas frisonas



7. Suesa

 

Entre grandes extensiones de mieses y junto al río Cubas aparece la localidad de Suesa. Merece una parada para pasear por sus tranquilas calles, pero atentos porque cuando quieras darte cuenta andarás por caminos rurales alejado de la población.
Suesa cuenta con dos buenas representaciones de arquitectura religiosa: la iglesia de Santa Eulalia y el monasterio de Suesa.
La iglesia de Santa Eulalia se alza junto a un bonito parque. Se construyó entre los siglos XVII y XVIII y es interesante su ábside poligonal y el retablo del altar Mayor.
El monasterio de Suesa se encuentra alejado de la población, en un paraje de sosiego total. No se puede visitar el interior, pero para momentos de paz es un lugar ideal, solo alterado por el canto de pajarillos y alguna cigarra.

Iglesia de Sta. Eulalia en Suesa. Ribamontán al Mar. Cantabria
Iglesia de Sta. Eulalia
Monasterio de Suesa. Ribamontán al Mar. Cantabria
Monasterio de Suesa



Gastronomía


Mar y tierra, así es Ribamontán al Mar y así se refleja en su gastronomía.
Como es de esperar, la costa cántabra nos dará excelentes pescados y mariscos. Las verdes praderas llevarán a la mesa la carne en forma de entrecot o con recetas más elaboradas como las carrilleras. También los productos lácteos, destacando los quesos y yogures. Además de verduras y hortalizas de gran calidad procedentes de pequeños huertos ribamontanos.


Bonito a la plancha. Mar Cantábrico
Bonito a la plancha


Alojamiento

No tengo por costumbre incluir los alojamientos de nuestros viajes, pero esta vez, siguiendo un cariñoso consejo, voy a hacer una excepción.

En nuestra visita a Ribamontán al Mar nos ha dado hospedaje una encantadora familia que regente el hotel El Ribero de Langre. En un entorno excepcional y con unas vistas estupendas a la bahía de Santander y a la playa de Langre, con lo cual fuimos espectadores de alegres amaneceres y mágicas puestas de sol. Desayunábamos con zumos de naranja, pan con salmorejo, diferentes tartas caseras, yogures naturales... y si todo esto era poco, Ramón no dejaba que nos fuéramos sin comer sus tortitas.

Estuvimos tan bien, tan bien... que nos quedamos dos noches más.


Hotel Ribero de Langre
Vistas a la bahía de Santander desde el hotel Ribero de Langre

Amaneceres desde el hotel
Sale el sol sobre la playa de Langre
Atardecer en Langre
Atardeceres







martes, 19 de junio de 2018

Isla de Burano. Laguna de Venecia




"El color me ha capturado. A partir de hoy, el color y yo somos una sola cosa".

Paul Klee



Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano

Burano



Burano, una isla a todo color


No importaba que en Burano el día hubiera amanecido gris, pues notas de color no faltaron. Incluso, pudiera ser que ese contraste fuera apropiado para apreciar con más intensidad los encantos de la isla más colorida de la laguna de Venecia.



Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano
Burano




Cuando llegas a Burano tienes la sensación de haber entrado en una gran caja de lapiceros de colores, de esas con variadas gamas de rojos, azules, verdes, amarillos, fucsia, marrones...


Cuál es el origen de las casas de colores de Burano


Es lo primero que se pregunta el visitante que llega a Burano.

Pues la historia es muy romántica, aunque no se sabe hasta que punto cierta. Cuentan que en los días de niebla, los pescadores tenían dificultades para localizar sus casas desde el mar. Entonces decidieron pintar las fachadas de vivos y diferentes colores. Así, mientras faenaban, siempre tendrían un faro que les guiara y el recuerdo de un hogar que les esperaba.

Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano
Burano desde la isla de Mazzorbo

 

Cómo llegar a Burano


Dos opciones:

En transporte público. Los vaporettos salen del embarcadero de Sta. Lucía, en Venecia, y después de hacer una parada en Murano, llega a Burano.

En transporte privado o excursión organizada.

 

Qué ver en Burano

 

La isla de Burano no tiene muchos monumentos que visitar. En realidad, la isla en sí misma es el mayor atractivo turístico. Por lo tanto, lo mejor que se puede hacer es recorrer la isla con cámara de fotos en mano, pues escenario para una colorida imagen no faltará.



1. Pasear

Sin haber pisado tierra firme, la primera impresión de Burano ya es agradable y divertida. 

Luego, cuando desembarcas, es necesario adentrarse por sus calles para admirar un pintoresco canal, una curiosa fachada, una placita donde una mujer laborea con sus encajes, un pescador recogiendo las redes o una hilera de casas de colores que parecen sacadas de un cuadro impresionista. 



Paseando por Burano
Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano


Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano

Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano

Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano

Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano

Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano




2. Iglesia de San Martino Vescovo

Su construción data del s. XVI aunque ha sido restaurada en varias ocasiones.

Lo más curioso de este templo es su campanille. Se trata de una torre campanario del s. XVIII de 53 mts. de altura y con una inclinación de casi 2 mts..
No es de extrañar si tenemos en cuenta que las islas de la laguna de Venecia tienen un fondo cenagoso y sus cimientos son gruesos pilotes de madera.


Campanille de la iglesia de San Martino. Torre campanario de San Martin en Burano
Campanario de S. Martino
Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano
S. Martino



3. Museo del encaje

La isla de Burano también es famosa por sus encajes de hilo.

Teníamos previsto visitar el Museo del Encaje para conocer un poco más de esta tradición pero no fue posible pues estaba cerrado. Por los encajes que vimos en las tiendas y por lo que nos contaron de este arte del hilo, puede ser una visita muy interesante.



4. Isla de Mazzorbo

Es una pequeña isla unida a Burano por un puente. Podría decirse que es la isla verde de la laguna de Venecia pues abundan los huertos y jardines.

Destaca por ser un lugar solitario y tranquilo. Hasta aquí no llegan los visitantes porque no cuenta con grandes atractivos turísticos. Y en esto radica su encanto, pasear por una islita con su canal, puentes de madera, jardines... y sin turismo.

En Mazzorbo no hay que  dejar de visitar la iglesia de Santa Caterina. Se trata de un templo construido en el s. XIII, en estilo románico-gótico. Alberga interesantes muestras de otros estilos y un patio con todo el encanto de lo decadente.


Qué ver en Burano, Iglesia de Sta. Caterina en Mazzorbo. Canales de Mazzorbo
Mazzorbo y sus puentes
Qué ver en Burano. Iglesia de Sta. Caterina en Mazzorbo

Iglesia de Sta. Caterina

Patio de la Iglesia de Sta. Caterina en Mazzorbo, laguna de Venecia
Patio iglesia de Sta. Caterina

Qué ver en Burano. Iglesia de Sta. Caterina en Mazzorbo. Isla de Mazzorbo
Paseando por Mazzorbo
Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Canales de Burano
Burano desde Mazzorbo

Qué ver en Burano, Casas de colores en Burano. Vistas de Burano desde Mazzorbo