jueves, 17 de mayo de 2018

Senda la Puente. Fresnedilla de la Oliva (Madrid)




"Se vive con dignidad cuando se vive con autenticidad. Ser fiel a la secreta esencia."

El río que nos lleva. José Luis Sampedro


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Puente sobre el arroyo de la Moraleja. Senda de la Puente, Fresnedilla de la Oliva. Madrid

Senda la Puente. Fresnedilla de la Oliva (Madrid)


Primavera y un bonito día soleado. Pues nada mejor que disfrutarlo en plena naturaleza. 

En esta ocasión nos fuimos hasta Fresnedilla de la Oliva, en la Sierra Oeste de Madrid, con un montón de planes para pasar el día.

Teníamos previsto visitar el Museo Lunar, el Centro de Interpretación de la Naturaleza (ambos en el municipio de Fresnedilla de la Oliva) y hacer una ruta por el campo con parada en alguna pradera para comer unos bocadillos y fruta.

Los dos primeros propósitos no fueron posibles, tanto el Museo Lunar como el Centro de Interpretación estaban cerrados (desconocemos el motivo pues fuimos en el horario que nos habían indicado). Volveremos a intentarlo.

Pero sí pudimos hacer una bonita y sencilla ruta denominada Senda la Puente.

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Días de primavera por la senda la Puente
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Senda la Puente. Fresnedilla de la Oliva

 

Senda la Puente

La senda la Puente se inicia en el Centro de Interpretación de la Naturaleza, del municipio de Fresnedilla de la Oliva.


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Cartel informativo senda la Puente


Continúa bajando por el camino de Vinateros, que se abre paso entre dehesas de encinas hasta llegar al arroyo de la Moraleja.

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Comenzando la ruta


Antes de proseguir el recorrido, paramos a observar el rústico puente de piedra sobre raíles y las aguas claras del arroyo. También comentamos la procedencia del topónimo la puente en genero femenino pues habíamos leído que era así como se nombraba en la Edad Media.

Cruzamos el puente que da nombre a la senda y nos encontramos con una hermosa pradera salpicada de manantiales. La senda la Puente continúa por el camino de la izquierda, que discurre paralelo al arroyo, entre chopos, fresnos y rosales silvestres.

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La puente
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Praderas entre alisos y chopos

Volvimos a cruzar el arroyo de la Moraleja, esta vez por un puente de lajas, para continuar andando por la vía pecuaria del cordel Puente de S. Juan, ramal de la Cañada Real Leonesa.
En esta zona, la vegetación se  compone de enebros, jaras, cantuesos y retamas.



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Arroyo de la Moraleja
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Pastando en la pradera



Ya en la zona más alta de la senda la Puente, pudimos contemplar unas buenas panorámicas, distinguiendo las Machotas, Siete Picos, la Bola del Mundo y la Maliciosa.

En cuanto a la fauna, Fresnedilla de la Oliva se encuentra dentro de la zona ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) con la denominación "Encinar de los ríos Alberche y Cofio".
Es la ZEPA mayor de toda la Comunidad de Madrid con 83.156 hectáreas. Destacan algunas poblaciones en peligro de extinción, como la Cigüeña Negra, el Milano Real e incluso el Águila Imperial Ibérica.
Estos datos nos alentaron para ir pendiente del cielo, por lo que pudimos avistar diferentes especies de aves: buitre leonado, halcón peregrino, carboneros, jilgueros y abubillas.




Datos sobre la senda la Puente


Recorrido: 3,7 Km.

Dificultad: baja. Muy apropiada para hacer con niños, se lo pasarán en grande cruzando los puentes, saltando los manantiales (eso sí, llevad otro par de calcetines y zapatillas), viendo vacas, terneras, pájaros y renacuajos.

Duración: 1h. y 30 min. es el tiempo estimado, pero ya se sabe que si vas haciendo paradas para una foto, admirar un paisaje o contemplar una flor, puede ser toda una mañana.

Estación recomendada para realizarla: primavera y otoño pues discurre por un enclave con muchos manantiales y arroyos que están en todo su esplendor durante esos meses.








jueves, 26 de abril de 2018

Senda de Las Lagunillas. Chapinería (Madrid)




"Un bello paisaje, una hermosa jornada, un libro selecto... ¿Qué más necesitáis para ser felices? El sol resplandece por dentro."

Gabriela Mistral


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Bellas imágenes por la senda de Las Lagunillas
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Dehesas de Chapinería (Madrid)


Senda de Las Lagunillas. Chapinería (Madrid)


Llega la primavera. Con ella las ganas de disfrutar de los días soleados, los campos verdes y los vivos colores de las flores. De apreciar el despertar de la naturaleza tras los meses de letargo.

Hemos participado del avance de la estación de las flores por la senda de las Lagunillas, que discurre por un magnífico encinar adehesado localizado en el municipio de Chapinería.
Un lugar muy especial de la Comunidad de Madrid donde la diversidad y el buen estado de conservación de los ecosistemas favorecen la existencia de especies tan extraordinarias como el águila imperial, el buitre negro, el búho real y la cigüeña negra, además de otras rapaces y pequeñas aves.


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Senda de Las Lagunillas. Chapinería (Madrid)
    
La senda de Las Lagunillas se inicia en el Centro de Educación Ambiental El Águila.
Lo primero que hicimos fue visitar el Centro, donde un joven muy amable nos dio detalles de la ruta, las especies de aves que habitan en el entorno y las variadas actividades que organizan.
Aunque está ubicado en un recinto pequeño, sus salas cuenta con suficiente información de la fauna y flora de la zona.

¡¡Muy interesante las numerosas actividades y talleres que realizan!! Ese domingo tenían un taller de cosmética con productos naturales. Si dejas tu e-mail, te van mandando información con la programación prevista.



Centro de Educación Ambiental Chapinería. Madrid





Vistas desde el mirador del Centro de Educación Ambiental El Águila


Y una vez recopilada la información sobre la zona, lo siguiente fue iniciar el recorrido por la senda de las Lagunillas. Disfrutando del agradable día que nos regalaba la primavera por un paisaje mediterráneo de encinas, olivos, enebros, cantueso, tomillo y majuelo



Cartel informativo de la senda
Indicaciones con citas motivadoras
Paisajes de la Senda de Las Lagunillas




A mitad del recorrido, las aguas subterráneas afloran dando lugar a las lagunas, protagonistas de esta senda.




Finalizando la excursión


La primavera vistiendo el campo


Datos de la senda de las Lagunillas


Longitud del recorrido: 4,8km.(circular)

Tiempo estimado del recorrido:1h. 30

Dificultad media

Estación del año para realizar: Primavera y otoño. Realizarla en verano no es aconsejable pues no hay mucha sombra.
Tampoco hay fuentes de agua durante el recorrido.













jueves, 19 de abril de 2018

Tirano (Italia). Viaje por el norte de Italia en 7 días




"En los mapas me pierdo.
Por sus hojas navego..."

Pájaros de barro. Manolo García




Tirano


Región de Valtelina

Valtelina (en italiano: Valtellina) es una zona alpina de Italia en el norte de la Lombardía. Comprende el alto valle del río Adda hasta su desembocadura en el lago de Como. Tirano es una de las principales ciudades de la Valtellina.


Lago de Como
Viñedos en la Valtellina
Alpes Valtellineses

 

 

Tirano


Nuestra estancia en Tirano estaba organizada para pernoctar tras el viaje en el Bernina Express, no pensábamos que hubiera que dedicar más días pero sorpredentemente descubrimos un lugar con muchos atractivos: su magnífica situación en el valle del río Adda entre altas montañas, su entrañable casco antiguo con palacetes y algunas de las puertas de la antigua muralla levantada por Ludovico el Moro, y desde luego mención especial a su exquisita gastronomía basada en recetas tradicionales elaboradas con productos locales y acompañadas por los caldos procedentes de los viñedos que se extienden por las laderas de las montañas.

Tirano se encuentra en la frontera con Suiza, a una altitud de 450 m., rodeado de montañas: al sur los Alpes valtellineses, al norte el Macizo de la Bernina y al noreste el del Stelvio. La localidad se halla cerca de donde confluyen las dos ramas del río Adda.
La importancia de la posición geográfica de Tirano, hizo que Ludovico el Moro fortificara la población, lo que garantizó cierto bienestar, testimoniado en bellos palacios señoriales erigidos entre los siglos XVI y XVII.



Río Adda y Alpes valtellineses al atardecer en Tirano


Qué visitamos en Tirano



Bernina Express
Viaje en el Bernina Express o Trenino Rosso que recorre los Alpes (de Tirano a Saint Moritz) por la linea Bernina Express, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.


Enlace al Bernina Express

Bernina Express desde Tirano a Sta. Moritz
Estación de Tirano



El santuario de Madonna di Tirano

Construido en el s. XVI, en estilo renacentista lombardo acercándose al barroco, destaca la abundancia de decoración en estucos, esculturas y frescos, el monumental órgano y el campanario. El santuario se considera, junto con la catedral de Milano y el Charterhouse de Pavía, una de las tres iglesias más hermosas de Lombardía.

Madonna de Tirano
Torre en estilo románico lombardo. Madonna de Tirano

Monumental órgano de la Madonna de Tirano



 Casco histórico 

Paseamos por su casco histórico admirando el encanto de lo decadente en antiguos edificios, los estucos de las fachadas, tan característicos de la arquitectura italiana, los palacetes vestigios de prósperas épocas pasadas...


Una de las antiguas puertas de entrada a Tirano
Pintorescas fachadas en el casco histórico
Palacio Pretorio (S.XVI-XVII)





Gastronomía Tirano

Amantes de la gastronomía italiana, en este viaje no dejamos de degustar los platos típicos de las regiones por donde anduvimos. En esta ocasión, algunos de los platos típicos de la Valtellina que comimos en Tirano fueron:

- Pizzoccheri una pasta hecha con el trigo sarraceno que se come con una salsa hecha con col, queso de vaca y mantequilla.
- Brasaola de Valtellina que es un embutido muy magro hecho con carne de vaca que se come aliñada con zumo de limón y aceite.
-Polenta taragna una especie de crema hecha con trigo de sarraceno para acompañar a los platos.
-Chiscioi, tortitas de trigo sarraceno con queso que se cocinan a fuego lento con mantequilla o manteca para que queden crujientes.
-Sciatt Valtellinesi, buñuelos de harina de trigo de sarraceno con queso en su interior, se sirve sobre una capa de repollo.
- La bresaola (cecina), el bitto (queso de hasta 10 años de curación) y el violino (queso de cabra) fueron otros de los manjares de la región de la Valtellina.

- Y como no, estupendos los vinos de esta región de larga tradición vinícola, procedentes de la uva tinta nebbiolo (o chiavenesca).
 


Algunos restaurantes de Tirano

Bistrot Merrizi (cocina tradicional con muy buena presentación)
Contandi Gasparotti (vinos y tapas) 
Trattoria del Simone (a las afueras,en Barufinni, buenas vistas)
Tratoria Gagin (cocina tradicional valtellinese)


Pizzocheri
Sciatt

Chiscioi



Manzana rebozada




Bodegas

Y en esta región tan vinícola, recorrer los viñedos "colgados" en la falda de la montaña y sus bodegas puede ser una interesante actividad, pero nos faltó tiempo.






jueves, 12 de abril de 2018

Viaje por los Alpes en el Bernina Express



"El trazado del ferrocarril obedecía los capri­chos de la sierra, yendo unas veces adherido a las faldas de la montaña, otras suspendido sobre los preci­picios, evitando los ángulos bruscos por medio de cur­vas atrevidas, penetrando en gargantas estrechas, que parecían sin salida."

La vuelta al mundo en 80 días. Julio Verne


Glaciar Palü. Alpes suizos


Viaje por los Alpes en el Bernina Express

De Tirano (Italia) a Saint Moritz (Suiza)


Siento algo muy especial por los viajes en tren, me parecen viajes con una chispa de romanticismo, un toque aventurero y buena dosis de paisajismo pues normalmente las vías se integran con el entorno armoniosamente permitiendo contemplar el paisaje en primer fila, con toda su amplitud y sin más interrupciones que el cruce de otro tren, muy de vez en cuando.

En esta ocasión, hemos viajado en un tren muy especial llamado Bernina Expres, también denominado por los italianos con el simpático nombre de Trenino Rosso. Con la cara pegada a sus ventanillas para no perder detalle de las impresionantes imágenes y acompañándonos por el rítmico y suave traqueteo, hemos atravesado los Alpes, en concreto el macizo de la Bernina (una de las sierras más altas de los Alpes), desde Tirano, en la región de la Valtelina italiana, hasta Saint Moritz, en pleno Alpes suizos. 

Desde el Bernina Express fuimos apreciando y admirando valles, montañas, lagos, glaciares, torrentes, bosques y pueblos de diferentes estilos, unos típicamente alpinos y otros con claras influencias italianas, además de las magníficas infraestructuras: túneles, puentes y viaductos, que hacen posible que estos trenes puedan atravesar los imponentes Alpes; obras de ingeniería consideradas como una de las más arriesgadas construcciones de la historia del ferrocarril a nivel mundial.
La vía Bernina Express ha sido calificada como la línea ferroviaria más bella del planeta, por lo que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

La unión de estas joyas de la naturaleza y la ingeniería crean una simbiosis tan maravillosa como excepcional que nos llevó a vivir una inolvidable experiencia.

En el Trenino Rosso, sin perder detalle
Bernina Express atravesando el macizo de la Bernina




Vías de la línea Bernina integradas en el paisaje











Vistas desde el Bernina Express

Imágenes de postal
Mapa con el recorrido del Bernina Express


 

Nuestro viaje por los Alpes en el Bernina Express


Nuestro viaje en Trenino Rosso, o Bernina Express, se inició en la estación de Tirano (Italia) y tras un recorrido de aproximadamente 60 km (algo más de 2 horas) llegamos a Saint Moritz. Fuimos atravesando los paisajes más diversos; de los viñedos y bosques de castaños de Tirano, pasamos a los bosques de abetos y alerces, para culminar con un escenario de imponentes picos sin más añadidos que el tupido manto de nieve.
La diversidad paisajística en este corto recorrido, viene dada por el pronunciado ascenso, pues de los 429 metros sobre el nivel del mar en el que se encuentra Tirano, alcanza de forma brusca los 2253 mts. en Ospizio Bernina, descendiendo de forma más gradual a unos 1800 metros en St. Moritz.



Tirano (Italia)

Municipio fronterizo con Suiza de donde parte el Bernina Express, por lo que el trasiego de montañeros es constante.
Entre sus atractivos destaca su emplazamiento, en un valle la zona alpina de la Valtelina, encajonado entre los Alpes y bañado por el río Adda. En las lomas de sus montañas crecen las uvas que producen el preciado vino de la región.
El Santuario de la Madonna de Tirano y un casco histórico muy agradable, con palacetes y alguna de las puertas de la antigua muralla levantada por Ludovico el Moro, son algunos de los encantos que pudimos apreciar en este lugar.


Estación de Tirano


Brusio

De Brusio destacar su impresionante viaducto en espiral, una de la obras de ingeniería más interesantes de la línea del Bernina Express.
Cuando estaban proyectando la vía, los ingenieros se vieron con el problema de salvar una gran diferencia de altitud en poca distancia, además debían conseguir que el paisaje quedara lo más despejado posible, evitando túneles. Para esto, construyeron un viaducto circular con un bucle doble de unos 100mts. de diámetro, una verdadera obra maestra de ingeniería.


Brusio
Viaducto en espiral. Brusio


Viaducto circular de Brusio


















El Bernina Express continúa su trayecto hasta...


Miralago

En Miralago el tren hizo una pequeña parada y nos permitió contemplar la estupenda imagen del lago de Poschiavo congelado con el reflejo de los picos nevados de la montaña.


Lago de Poschiavo desde Miralago
Lago de Poschiavo



Le Prese

Contemplando praderas, campos de cultivo (quemados por los meses que han estado cubiertos de nieve) y bosques de abetos, llegamos a la estación del pequeño pueblo de Le Prese donde hicimos una parada para dar un paseo bordeando el lago y tomar un capuchino en uno de sus cafés.


Lago de Poschiavo en Le Prese

Le Prese


Poschiavo

Hicimos parada en este pueblo pues había leído que era de los más pintorescos del valle. Y así es.

Por estrechos callejones se alzan palacetes y casas de fachadas decoradas con estucos (clara influencia del estilo italiano) que datan de los siglos XVI y XIX, entre las viviendas sobresalen las torres de las dos iglesias de Poschiavo: la católica S. Vittore Mauro y la protestante Sta. María Asunnta. 
En la iglesia de S. Vittore Mauro, destaca la torre de piedra en estilo románico y frente a ésta se encuentra la capilla de Sta. Anna con un impresionante osario.

Como curiosidad para los españoles, a las afueras del sur de Poschiavo se encuentra el barrio de los Palazzi también llamado Spaniolenviertel (Barrio Español), formado por una calle de mansiones señoriales de la segunda mitad del siglo XIX pertenecientes a vecinos de Poschiavo que a falta de trabajo tuvieron que emigrar a otros países de Europa, entre ellos España, donde se enriquecieron en el sector de la pastelería y hostelería.




Torre románica de la iglesia de S. Vittore Mauro
Plaza da Cumün con la torre del Ayuntamiento y la de la iglesia protestante al fondo


Las bellas viviendas de Poschiavo















Y continuamos el viaje, con próxima parada...

 

Cavaglia

Recorriendo el glaciar Palü, en un trayecto en zig- zag muy empinado y con unas impresionantes vistas compuestas de altas montañas y con el valle de Poschiavo a los pies, llegamos a la estación de Cavaglia. Aquí teníamos pensado visitar el parque de las ollas de los Gigantes pero con tanta nieve fue imposible. Para otra ocasión.

A partir de Cavaglia, las vistas se tornarían en un monocromo tono, pues el paisaje quedaba cubierto por una inmaculada capa de nieve.


De Poschiavo a Cavaglia. Glaciar Palü.

Estación de Cavaglia








El paisaje se torna blanco


Alp Grüm

Cuando llegamos a la estación de Alp Grüm, habíamos alcanzado los 2.091mts. de altitud en un trayecto de suaves curvas. Los bosques de abetos que veníamos observando dejaban paso a los alerces (los únicos ejemplares de la familia de las pináceas que son de hoja caduca).
Aquí, el tren hizo una corta parada que nos permitió admirar el valle, los glaciares y las cascadas congeladas.

Las estupendas panorámicas de la subida a Alp Grüm
Glaciar Palü desde Alp Grüm
Viaducto del Bernina entre Cavaglia y Alp Grüm



Cascadas congeladas


Bosques de alerces

Y continuamos el viaje por la línea Bernina, cada vez con más nieve


Próxima estación... 

Ozpicio Bernina


El trayecto desde el municipio de Poschiavo hasta Ospizio Bernina es el de mayor inclinación, de los 1.014 mts. de altitud se alcanzan en pocos kilómetros los 2.253 mts. sobre el nivel del mar. 
Este tramo es el de las panorámicas más colosales e impactantes, por uno lado los picos más elevados de la cordillera Bernina: Pico Bernina (4.409 mts.), Pico Palü (3.905 mts.), por otro los glaciares de Palü, Morteratsch y Diavolezza

Y una vez que lleguemos a Ospizio Bernina, las extraordinarias imágenes que veníamos observando se incrementarán con los lagos: el lago Negro y el lago artificial llamado lago Blanco, por el color del agua. 
Curiosamente, aunque estos lagos están muy cerca uno del otro, las aguas del Lago Negro fluyen por el Danubio hacia el Mar Negro y las del lago Blanco hacia el Po y el mar Adriático.



Panorámicas en la subida a Ospizio Bernina
Lago Blanco



Lago Negro casi cubierto por la nieve




Puentes sobre ríos cubiertos de nieve
El trenino a su paso por los lagos. Próxima estación...

 

 

Bernina Lagalb y Bernina Diavolezza

Estas estaciones cuentan con teleféricos para subir hasta las estaciones de esquí de Lagalb y Diavolezza.



Estación Bernina Diavolezza
Pico Lagalb desde del Bernina Express
Y dejando atrás las pistas de esqui, el Bernina Express continúa...

 

 

Morteratsch

Llegamos a esta estación contemplando el glaciar de Morteratsch, glaciar que tiene su origen en el Mazico de Bernina. Detrás habíamos dejado la famosa curva de Montebello, la curva más fotogénica del trayecto ferroviario con un trazado de 180 grados, la pena es que el cielo estaba cubierto y no pudimos apreciarla con todo su esplendor.

Los altos picos de la cordillera Bernina frente a la estación de Morteratsch

El Benina Express a su paso por el glaciar de Morteratsch


Y con el traqueteo del Bernina Express, llegamos a ...















Pontresina

Después de unos kilómetros descendiendo (Pontresina está a 1.774 mts. de altitud), las panorámicas pasaban a tomar más color por los bosques de abetos, pero sin abandonar los extensos mantos de nieve. Y así, hasta encontrarnos con las imágenes de postal de Pontresina, con sus edificios de inspiración Belle Époque y sus elegantes hoteles.


Bosques de abetos
Pontresina

Pi-piii, el Bernina Express se mueve...


St. Moritz

Nuestro destino y fin del recorrido. Uno de los lugares más lujosos del mundo, el paraíso de la jet-set desde que en 1864 un hostelero decidió convertirlo en el destino de vacaciones de invierno alpinas. El lujo se aprecia desde que llegas a la estación donde chóferes de hoteles, vestidos como conductores de siglos pasados, esperan en sus flamantes y antiguos coches la llegada de algún cliente.
Aunque la fama de St. Moritz no es de ahora, pues ya era conocido hace 3000 años por sus aguas medicinales que la consagraron como balneario de verano.

Un paseo por el casco histórico que continúo por el borde del lago, congelado y cubierto de nieve, fue nuestra breve visita a la más famosa comuna del cantón de los Grisones.


El Bernina Express llegando a St. Moritz
Lago de St. Moritz congelado y cubierto de nieve

En el Bernina Express de regreso a Tirano


Detalles del Bernina Express



La vía del Bernina Expres pertenece a la línea de ferrocarril rético (RhB) y está divida en dos líneas: la línea de Albula que une Chur con Saint Moritz y la línea Bernina, entre esta ciudad suiza y la italiana de Tirano.

Patrimonio natural de extraordinaria belleza unido a unas sobresalientes obras de ingeniería, que además fueron realizadas con sumo cuidado para perseverar el entorno natural y camuflar en la medida de lo posible las vías, llevaron a la Unesco en el año 2008 a incluir la vía del Bernina Expres en el listado de Patrimonio de la Humanidad.

Dentro del patrimonio natural destaca:
El pico Bernina, de 4.049 metros de altitud, el paso de montaña del Albula, el paso de Berninapass (que une St. Moritz con el valle de Poschiavo) y los glaciares de Morteratsch, Palü, Roseg y Tschierva.

De las obras de ingeniería:
El recorrido cuenta con 196 puentes y viaductos con pilares de hasta 65 metros de altura y con 55 túneles. El Bernina Expres supera sin tracción por cremallera desniveles que llegan hasta el 7%. El 30% de su vía se encuentra a 1.500 metros de altitud.


 

Tipos de trenes y tarifas

 

La línea Bernina, la que une Tirano con St. Moritz, tiene salidas cada hora (más o menos) todos los días de la semana.
El viaje se puede hacer en dos tipos de vagones: los de ventanas panorámicas o los regionales con ventanas normales. Para el panorámico hay que reservar asiento con un suplemento de 4€.

Ventajas e inconvenientes del panorámico y regional:
Los vagones panorámicos te permiten tener una mayor visibilidad, son carrozas en casi su totalidad de cristal. El único problema es que están totalmente cerradas. En estos vagones, los pasajeros no pueden cambiar de tren.
Los vagones "no panorámicos" no tienen la visibilidad tan amplia pero si se pueden bajar las ventanillas para poder hacer fotos sin los brillos y reflejos del cristal. Además, permiten apearse en cualquier estación y volver a subir en cualquier otro tren.

Nosotros hicimos el recorrido de ida (Tirano-St. Moritz) en panorámico y regresamos intercalando panorámico con regional, pues era un día de diario con poca afluencia y los vagones estaban casi vacíos.

El precio del billete del tren regional es de 34€ por trayecto. Y si tomamos el panorámico son 4 € más de suplemento, que nos cobrarán al hacer la reserva.

La pagina web para reservar es:  https://www.rhb.ch/en/panoramic-trains/bernina-express

El Bernina Expres con vagones regionales y panorámico (el penúltimo)


Historia de la línea de ferrocarril más alta de los Alpes


Entre 1898 y 1904 se construye la línea de Albula que unía Coria con St. Moritz, utilizada por locomotoras de vapor hasta 1919 que se termina de electrificar toda la línea.

En el año 1906 comenzó a construirse el proyecto de la línea de ferrocarril que uniría St. Moritz con el municipio italiano de Tirano. Dos años más tarde se empiezan a utilizar algunos tramos, hasta que en 1910 se completa el trazado y se inicia la andadura del Bernina Express.

En 1943, la linea es comprada por la Linea de Ferrocarril Rético (RhB) que la salva de su abandono y ruina.
En 1973 el Ferrocarril Rético crea el Bernina Express. Dada la buena aceptación por parte de los usuarios, se continúa introduciendo Berninas y en 1993 se incluye el servicio rápido que une St. Moritz con Tirano.

En 2007, se puso en servicio del coche panorámico Trenino rosso de Tirano a St. Moritz con ida por la mañana y vuelta por la tarde, para poder disfrutar con las amplias imágenes de la línea de tren más bella del mundo.


El Bernina Express por los Alpes suizos